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La explosión de un obús de la Segunda Guerra Mundial en Bélgica: un recordatorio de la rica historia de la región

Un incidente inesperado en la localidad valona de Stavelot, Bélgica, recordó la rica historia de la región y la importancia del trabajo de los servicios de desminado.

La localidad valona de Stavelot, en el sur de Bélgica, vivió un incidente inesperado y alarmante el miércoles. Un obús de fósforo blanco de la Segunda Guerra Mundial, que había estado inactivo durante al menos 80 años, estalló junto al parque de atracciones Plopsaland Ardennes, causando tres heridos leves.

Los heridos, que incluyeron a dos visitantes y un miembro del personal del parque, sufrieron lesiones menores, como heridas en los tímpanos y un pequeño proyectil en la pierna. Afortunadamente, no se reportaron víctimas mortales en el incidente.

La policía acordonó rápidamente la zona y desplegó al servicio de desminado de la Defensa belga (SEDEE/DOVO) para examinar la situación y retirar los restos del artefacto. El teniente coronel Francis Halleux, jefe de cuerpo del SEDEE/DOVO, explicó que la munición, al no estar sumergida en agua, pudo haber visto su carga expuesta al oxígeno del aire tras el deterioro de la carcasa, lo que explicaría la reacción química y la posterior explosión.

El parque de atracciones Plopsaland Ardennes, que se encuentra cerca del lugar de la explosión, permaneció abierto con normalidad después del incidente. La dirección del parque informó que los heridos fueron atendidos en el lugar y que no había peligro para los visitantes.

La explosión del obús de la Segunda Guerra Mundial es un recordatorio de la rica historia de la región y de los peligros que aún pueden acechar en el subsuelo. Cada año, el SEDEE/DOVO neutraliza más de 200 toneladas de munición, la mayoría de ellas vestigios de las dos guerras mundiales.

El incidente también pone de relieve la importancia del trabajo del SEDEE/DOVO y de los servicios de desminado en general. Sin su dedicación y pericia, incidentes como este podrían tener consecuencias mucho más graves.

La región de Bélgica ha sido testigo de muchos conflictos a lo largo de la historia, y la presencia de munición abandonada es un recordatorio constante de la importancia de la desminación y la neutralización de estos artefactos peligrosos. El trabajo del SEDEE/DOVO y otros servicios similares es fundamental para garantizar la seguridad de la población y prevenir incidentes como el ocurrido en Stavelot.

En resumen, la explosión del obús de la Segunda Guerra Mundial en Bélgica es un recordatorio de la rica historia de la región y de la importancia del trabajo de los servicios de desminado en la neutralización de munición abandonada.

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