Salud

Un riñón de cerdo salva a paciente 271 días: el hito que rompe las barreras de la medicina

Un paciente de 66 años vivió casi un año tras recibir un riñón de cerdo modificado, sin volver a la diálisis.

Un riñón de cerdo salva a paciente 271 días: el hito que rompe las barreras de la medicina

El 25 de enero de 2025, un hombre de 66 años en los Estados Unidos recibió un riñón de cerdo genéticamente editado y logró vivir 271 días sin volver a la diálisis. La cirugía se realizó bajo un programa de acceso ampliado de la FDA y marcó el primer caso en que un órgano animal funcionó como puente hasta que llegó un donante humano compatible.

CRISPR: la llave de la compatibilidad

El órgano provino de un cerdo al que se le aplicaron 69 modificaciones mediante la herramienta CRISPR‑Cas9. Los científicos eliminaron los genes responsables del rechazo hiperagudo y añadieron secuencias humanas para mejorar la compatibilidad inmunológica. El objetivo era doble: evitar que el sistema inmunitario atacara el tejido porcino y reducir la posibilidad de transmisión de patógenos.

Complicaciones y retirada del injerto

Tras la cirugía, el injerto comenzó a filtrar sangre de inmediato. El equipo médico tuvo que manejar un episodio temprano de rechazo, pero lo controló con un protocolo intensivo de inmunosupresión. No se detectó ningún virus o bacteria de origen animal, disipando uno de los mayores temores de la xenotrasplante.

A los seis meses del implante empezaron a aparecer lesiones microvasculares y una inflamación progresiva en el riñón de cerdo. Estas complicaciones provocaron una pérdida gradual de la función renal y obligaron a retirar el órgano. El paciente volvió a la diálisis, pero había ganado casi nueve meses de libertad respecto a la terapia de sustitución.

Un puente que no compromete el trasplante humano

Lo más sorprendente fue que, pese al contacto prolongado con tejido porcino, el sistema inmunitario del paciente no desarrolló la temida “sensibilización”. Cuando finalmente recibió el riñón humano, el cuerpo lo aceptó sin que el xenotrasplante previo generara una respuesta más agresiva.

Meses después del retiro del órgano animal, un donante fallecido proporcionó un riñón compatible. La operación se realizó con éxito y el paciente permaneció estable, demostrando que el puente de cerdo no comprometió la posterior aceptación del tejido humano.

Relevancia para la medicina argentina

En Córdoba y el resto del país, la escasez de órganos es una crisis que deja a miles de pacientes en lista de espera. Si bien la normativa local aún no autoriza xenotrasplantes, el caso internacional genera presión para que la comunidad científica y los organismos reguladores consideren ensayos controlados.

El éxito del puente renal sugiere que, con la adecuada edición genética y protocolos inmunológicos, los trasplantes de cerdo podrían convertirse en una herramienta complementaria, no sustituta, del trasplante humano. Para los pacientes cordobeses, eso significa una esperanza tangible de reducir los tiempos de espera y, potencialmente, salvar más vidas.

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