Trump y Xi celebran cena en la Casa Blanca con directivos taiwaneses de la alta tecnología
Trump y Xi comparten una cena en la Casa Blanca acompañados por directivos taiwaneses de la alta tecnología, en medio de tensiones sobre IA y Taiwán.

La gala oficial en la Casa Blanca
El 27 de junio de 2024, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió en la Casa Blanca al mandatario chino Xi Jinping. La velada, presentada como una cena de honor, contó con la presencia de Melania Trump y la primera dama china, Peng Liyuan, que se sentaron junto a los dos jefes de Estado en la mesa principal.
Los magnates de la tecnología bajo el mismo techo
Entre los invitados de la noche se encontraban figuras emblemáticas del sector tecnológico: Elon Musk, fundador de Space X y Tesla; Lisa Su, directora ejecutiva de AMD, acompañada de su esposo Daniel Lin; Jensen Huang, presidente y CEO de NVIDIA, con su cónyuge Lori Huang; y Tim Cook, presidente del consejo de administración de Apple. La presencia de estos pesos pesados dio a la cena un matiz de “movida” económica y de innovación que trasciende la diplomacia tradicional.
Raíces taiwanesas de los ejecutivos
Lisa Su llegó a Estados Unidos desde Tainán en los años setenta, estudió ingeniería y forjó su carrera en Texas Instruments, IBM y Freescale Semiconductor antes de asumir la presidencia de AMD en 2014, cuando la compañía estaba al borde de la quiebra y sus acciones rondaban los dos dólares. Su esposo, Daniel Lin, también nació en Taiwán, aunque su trayectoria profesional se desarrolla fuera del sector tecnológico.
Jensen Huang comparte una historia similar. Nacido el 17 de febrero de 1963 en Tainán, emigró a EE. UU. una década después, al mismo tiempo que la familia de Su. Después de pasar por varias empresas de hardware, fundó NVIDIA en 1993 y la convirtió en una potencia global del procesamiento gráfico y la inteligencia artificial. China representa hoy uno de los mercados más estratégicos para la compañía.
Taiwán, IA y la tensión geopolítica
Durante la cena, Xi Jinping volvió a colocar el tema de Taiwán sobre la mesa, recordando la posición de Beijing que considera a la isla parte de su territorio y mantiene una campaña militar de presión sobre Taipei. La presencia de los CEOs taiwaneses subrayó la complejidad de la relación comercial entre EE. UU. y China, donde la inteligencia artificial se ha convertido en un punto de pugna. Trump y Xi dialogaron sobre comercio, seguridad y el desarrollo de la IA, mientras otros magnates como Sam Altman (OpenAI), Jeff Bezos (Amazon) y Sundar Pichai (Google) observaban desde la distancia.
El regalo simbólico de Trump
Al culminar el brindis, Trump anunció la entrega de una escultura a Xi como símbolo de la amistad bilateral. Dos militares retiraron la lona que cubría la pieza, revelando un águila posada sobre una rama. El presidente afirmó que la obra había sido diseñada en colaboración personal con Melania y él mismo, sin revelar el nombre del artista. La imagen quedó como un recuerdo visual de una reunión que, pese a sus tensiones subyacentes, buscó proyectar continuidad y prosperidad entre los dos gigantes.
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