Irán mantiene la condición de EE.UU. para reabrir el estrecho de Ormuz
Irán vuelve a usar el paso marítimo como carta de negociación, mientras EE.UU. descarta el plan presentado en la ONU.

El plan iraní y la postura de la Casa Blanca
El canciller iraní Abbas Araqchi volvió a poner el estrecho de Ormuz como moneda de cambio durante su intervención en la Asamblea General de la ONU. La propuesta, que plantea una tregua de siete días, exige que los primeros cinco estén reservados a medidas concretas de EE.UU.: el levantamiento del bloqueo naval y la liberación de los activos iraníes congelados. El sexto día permitiría el tránsito normal por el paso y el séptimo abriría la mesa para negociaciones definitivas sobre el programa nuclear de Teherán.
El presidente Donald Trump, frente a la prensa en la Casa Blanca, desestimó la iniciativa diciendo que los iraníes estaban “mal parados”. Según el mandatario, aunque le gustan los acuerdos, el plan no es aceptable y la presión militar y económica seguirá siendo la herramienta principal.
Mediadores y expectativas de Teherán
Araqchi señaló que la propuesta había sido canalizada a través de Qatar, país que actúa como puente entre ambas partes, y que todavía estaba a la espera de una respuesta formal por los canales de mediación. “Esperamos que los mediadores nos transmitan las opiniones definitivas”, escribió el canciller en sus redes sociales, dejando claro que cualquier decisión dependerá de esas respuestas.
Un alto cargo iraní citado por Reuters recordó que Teherán no mostrará flexibilidad respecto a su programa nuclear, aun si Washington aceptara el esquema de paz. La postura estadounidense, por su parte, sigue firme en que Irán no debe obtener una bomba nuclear.
Situación actual del tráfico en Ormuz
Los ataques iraníes contra buques en el estrecho, que comenzaron hace siete meses, han reducido drásticamente el flujo marítimo. Antes del conflicto, decenas de embarcaciones cruzaban diariamente; hoy, según el portavoz de la Guardia Revolucionaria, solo transitan cargamentos de petróleo de aliados iraníes bajo autorización de Teherán.
El general de brigada Hosein Mohebi, de la Guardia Revolucionaria, sostuvo que la fuerza naval iraní controla el paso y cuestionó la capacidad de EE.UU., con la mayor Armada del mundo, para mantenerlo abierto. “Estados Unidos no pudo mantener abierto el estrecho ni siquiera durante unas horas”, afirmó.
Riesgos de escalada y miradas al futuro
Washington mantiene un bloqueo económico para presionar a Irán a cesar los ataques, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el posible retroceso de las negociaciones indirectas, calificadas hasta hace poco como “positivas y constructivas”. El Wall Street Journal informó que Trump, escéptico sobre la disposición iraní a aceptar sus exigencias, anticipa una nueva campaña de bombardeos tras las elecciones legislativas de noviembre en EE.UU.
Sin un acuerdo, la incertidumbre sobre la disponibilidad del estrecho de Ormuz seguirá repercutiendo en los precios del petróleo y en la cadena de suministro global, manteniendo a la región en un punto muerto que solo una solución negociada podría romper.
Explorá más noticias en nuestra sección: Mundo





