Huawei enfrenta juicio en EE.UU.: la Fiscalía lo acusa de robo de tecnología y fraude bancario
La Fiscalía acusa a Huawei de una larga trama de espionaje industrial y fraude financiero.

Huawei enfrenta juicio en EE.UU.: la Fiscalía lo acusa de robo de tecnología y fraude bancario
Acusación formal de la Fiscalía federal
Un fiscal del Departamento de Justicia abrió la causa contra Huawei este lunes en el tribunal de Brooklyn, calificando a la compañía china como una organización criminal que habría construido su imperio a base de robos a empresas estadounidenses. Según el fiscal Taylor Stout, durante veinte años la empresa habría vulnerado a firmas norteamericanas y manipulado el sistema financiero para intentar dominar el mercado global de telecomunicaciones.
La denuncia señala que Huawei conspiró para sustraer secretos comerciales de gigantes como Cisco Systems y T‑Mobile, entre otros, con el objetivo de obtener una ventaja competitiva desleal. Entre los documentos supuestamente sustraídos se encuentran código fuente de sistemas operativos de enrutadores y el diseño de un brazo robótico usado en pruebas de teléfonos.
Cargos y pruebas presentadas en el proceso
El expediente incluye cargos de asociación ilícita y fraude bancario, y la Fiscalía asegura que la compañía mantuvo un programa de bonificaciones para empleados que entregaran información confidencial de competidores. Entre los episodios más llamativos, la acusación incluye un video de 2004 en el que se ve a un trabajador de Huawei tomando fotos del interior de un dispositivo de red rival durante una feria en Chicago.
Otro testimonio clave será el del iraní Parham Baheshti, quien trabajó para Huawei y entregó a la inteligencia estadounidense documentos que revelan un servicio de análisis de población iraní gestionado por la empresa. La Fiscalía afirma que estos hechos demuestran una estrategia sistemática de espionaje industrial y lavado de dinero.
Respuesta de la defensa china
Los abogados de Huawei, encabezados por Brian Heberlig, presentaron una versión opuesta, argumentando que los hechos descritos corresponden a competencia normal y no a una conspiración criminal. Según la defensa, los incidentes señalados fueron acciones aisladas de empleados y la gerencia actuó rápidamente para corregir cualquier irregularidad.
Heberlig también cuestionó la credibilidad de los testigos de la Fiscalía, señalando que muchos tenían rencores antiguos o motivaciones personales. La defensa sostiene que la posición de Huawei en el mercado se debe a la inversión, la innovación y una estrategia de negocio legítima, sin un plan para cometer delitos.
Antecedentes y repercusiones internacionales
El juicio se remonta a una investigación iniciada en 2018 que también involucró a la directora financiera de la compañía, Meng Wanzhou, acusada de fraude bancario y violaciones de sanciones por ocultar operaciones en Irán. Meng estuvo detenida en Vancouver a petición de EE.UU. durante casi tres años y finalmente aceptó un procesamiento diferido que admitió la manipulación de un banco estadounidense.
Ese acuerdo desencadenó una serie de tensiones diplomáticas: China liberó a dos ciudadanos canadienses en represalia, mientras Washington aclaró que no participó del trato con Meng. Aún hoy, Huawei sigue prohibida de vender equipos a operadoras estadounidenses por supuestos riesgos de seguridad, medida que también aplican Canadá y Reino Unido.
A pesar de las restricciones, la compañía mantiene una presencia global en teléfonos inteligentes y equipos de red, y ha apostado recientemente por chips de inteligencia artificial, un mercado en plena expansión. El desenlace del juicio podría marcar un hito en la disputa entre potencias tecnológicas y definir el alcance de la legislación antitrus del gobierno estadounidense.
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