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Narges Mohammadi advierte que la represión en Irán se intensifica mientras la guerra ahoga al país

La Nobel de la Paz denuncia la profunda crisis de vida en Irán entre inflación, sanciones y represión.

La activista iraní y Nobel de la Paz, Narges Mohammadi, habló este lunes desde fuera de Irán y advirtió que la vida cotidiana se vuelve una lucha constante por la guita, la libertad y la dignidad. La entrevista concedida a The Associated Press dejó en claro que la crisis se siente en cada rincón de la sociedad, entre la presión económica internacional, la represión interna y el peso de un año y medio de conflictos bélicos.

Inflación y sanciones que aprietan la vida diaria

Mohammadi describió una inflación desbocada que, junto a las sanciones económicas, convierte el día a día en una verdadera odisea para los iraníes. “La guerra no ha dejado espacio para que la gente respire”, señaló, añadiendo que la escasez de productos básicos y los precios alucinados hacen que la gente tenga que racionar cada peso que gana.

La llama de 2022 sigue encendida

Según la Nobel, la chispa que encendió las protestas tras la muerte de Mahsa Amini en 2022 no se ha apagado. Los jóvenes, ahora más conscientes de sus derechos, siguen saliendo a la calle y convierten la rebeldía en una práctica cotidiana frente al autoritarismo. “Eso nos da motivos para la esperanza”, afirmó, resaltando que la resistencia se ha convertido en parte del ADN de la población.

Detención, torturas y aislamiento en Mashhad

La defensora recordó que en diciembre de 2025 fue arrestada en Mashhad mientras rendía homenaje al abogado asesinado Khosrow Alikordi. Durante la detención recibió golpes en la cabeza y pasó dos meses en aislamiento, a pesar de su delicado estado de salud. La condena que le impusieron suma siete años y medio por participar en una concentración; en total acumula 44 años de prisión y más de 100 latigazos, aunque la pena corporal todavía no se ha ejecutado.

Salud frágil y futuro incierto

Tras perder el conocimiento el 1 de mayo, Mohammadi fue puesta en libertad bajo fianza y trasladada a un hospital de Teherán, donde se está recuperando. Su equipo informó que la condena está suspendida temporalmente, pero que deberá regresar a la cárcel cuando el poder judicial lo ordene. Desde 2009 la activista tiene prohibido salir del país y no puede reunirse con su esposo ni sus dos hijos, que viven en Francia.

Guerra, bombardeos y resistencia de toda la vida

Mohammadi rememoró su infancia durante la guerra Irán‑Irak de los años 80, una experiencia que forjó su rechazo a los conflictos armados. También recordó el bombardeo de la prisión de Evin en la breve guerra de 12 días entre Israel e Irán en 2025, señalando que Irán se encuentra en la intersección de injusticia, discriminación, guerra y autoritarismo, una combinación que “pisotea los derechos humanos de nuestro pueblo”.

La entrevista subraya que, a pesar de la represión y la crisis económica, la sociedad iraní sigue buscando espacios para respirar y reclamar sus derechos, una lucha que la Nobel de la Paz sigue acompañando desde la distancia.

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