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Aerolíneas iraníes suspenden rutas en Oriente Medio y mantienen vuelos a China bajo presión de EE.UU.

Washington endurece sanciones y obliga a Irán a recortar destinos, mientras Pekín sigue recibiendo sus aviones.

Este miércoles las compañías aéreas de Irán cancelaron varios trayectos internacionales después de que Washington endureciera las sanciones contra el sector de la aviación del país. Los itinerarios a Bagdad, Mascate, Qatar, Georgia y Azerbaiyán fueron retirados de la agenda, mientras que los vuelos con destino a ciudades chinas siguen en pie.

El golpe de la Operación Economic Outcast

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció a fines de agosto la “Operación Economic Outcast”, una campaña que describió como el “D‑Day económico” contra Teherán. La medida busca cortar todas las vías de financiación del régimen, incluyendo el transporte marítimo, el petróleo, las criptomonedas, el oro y, por supuesto, la aviación. En una entrevista con CNBC advirtió que a partir del 23 de septiembre las aerolíneas iraníes quedarían “cerradas en todo el mundo”, sin acceso a combustible, servicios de aterrizaje ni venta de boletos.

Corte inmediato de vuelos en la región

Un agente de viajes en Teherán, que prefirió mantenerse anónimo, confirmó que los vuelos a Bagdad y Mascate ya no son aceptados por los aeropuertos locales. La agencia iraní Tasnim citó a un vocero de la autoridad civil de aviación que, sin embargo, aseguró que los vuelos a Estambul y a otras ciudades turcas y armenias seguirían según lo programado. Algunas compañías menores, como Varesh, continúan ofreciendo conexiones a Turquía, Armenia, Najaf (Irak) y Dubái (Emiratos Árabes Unidos).

China mantiene la puerta abierta

Aunque la presión estadounidense se intensificó, un avión de Mahan Air partió de Teherán y aterrizó en Cantón, al sur de China, a las 16:39 hora local. El mismo día se esperaba otro vuelo hacia Shanghái. Pekín, principal comprador del crudo iraní, ha calificado de “ilegales” las sanciones de Washington y, hasta el momento, no ha anunciado medidas que impidan la llegada de aviones iraníes a sus aeropuertos. Las rutas directas entre Irán y ciudades como Beijing, Shanghái y Cantón siguen activas, aunque la postura de China frente a la presión de EE.UU. aún no está definida.

Repercusiones en el turismo religioso y el comercio

En Irak, la suspensión de los vuelos a Bagdad alarma a los agentes de viajes de Najaf, sede de uno de los santuarios chiitas más importantes. El agente Haidar Shamaa explicó que la mayoría de las agencias locales dependen de los pasajeros que viajan a Irán y que, ante la incertidumbre, algunos clientes están considerando rutas terrestres, mucho más largas y costosas. La interrupción del tráfico aéreo también afecta el movimiento de mercancías y la movilidad de profesionales que dependen de los vuelos regulares entre Teherán y los principales hubs de la región.

El futuro incierto de la aviación iraní

El sector aeronáutico iraní lleva años bajo el foco de sanciones estadounidenses, pero la última ronda intensifica la dificultad de mantener una red de vuelos internacionales. La incertidumbre sobre la respuesta de otros países y la capacidad de Irán para sortear las restricciones financieras plantea dudas sobre el futuro de sus aerolíneas. Mientras tanto, pasajeros y agentes de viajes quedan atrapados entre decisiones de política exterior y la necesidad de desplazarse, una movida que refleja la complejidad del juego geopolítico en el que se inserta la aviación iraní.

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