Mundo

La carrera por el nuevo secretario general de la ONU avanza entre vetos y expectativas latinoamericanas

La ONU avanza en la selección de su próximo secretario general entre tensiones de veto y la esperanza de una candidata latinoamericana.

La carrera por el nuevo secretario general de la ONU avanza entre vetos y expectativas latinoamericanas

El Consejo de Seguridad abre la puja en la capital neoyorquina

Mientras la Asamblea General de la ONU se reúne en Nueva York, la mirada de los diplomáticos está puesta en la sucesión de António Guterres, quien dejará el cargo en diciembre. La urgencia de definir quién ocupará la silla más alta de la organización se combina con la presión de los Estados miembros para que la ONU vuelva a ser el eje de la solución de conflictos y, al mismo tiempo, inicie reformas estructurales y recortes presupuestarios que se vienen pidiendo desde hace años.

Así funciona la votación interna del Consejo

El Consejo de Seguridad, con sus 15 miembros, inicia la fase de selección con una ronda informal y confidencial donde cada Estado indica si la candidatura está “alentada”, “desalentada” o si se abstiene. La última de esas votaciones se llevó a cabo el 18 de septiembre; aunque los resultados son secretos, los filtrados a la prensa apuntan a una disputa reñida. Para que un candidato sea recomendado a la Asamblea General debe conseguir al menos nueve votos favorables y, sobre todo, no recibir el veto de ninguno de los cinco miembros permanentes: EE. UU., Francia, Reino Unido, Rusia y China.

Retiro de Michelle Bachelet y la lista de aspirantes

De los ocho nombres que iniciaron la contienda, la expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, abandonó la carrera el viernes pasado tras observar bajos resultados en las encuestas internas del Consejo. La diplomática de 75 años acumuló una sola votación de apoyo, 11 en contra y tres abstenciones. Con su salida la lista quedó en siete candidatos y, según los analistas, aún no se perfila un favorito claro; podrían sumarse nuevos nombres o, por el contrario, otros aspirantes decidir retirarse antes de la recomendación final.

Vetos que marcan la partida

Rusia ha dejado en claro que vetaría a Rafael Grossi, director del organismo de control nuclear de la ONU, por su postura frente al estancamiento nuclear entre Rusia y Ucrania. Por su parte, Estados Unidos indicó que bloquearía a Bachelet por sus posiciones sobre el aborto y también se opone a Carolyn Rodrigues‑Birkett, embajadora de Guyana, después de sus declaraciones que calificaron de genocidio la conducta de Israel en Gaza. Estos posicionamientos demuestran que la balanza del Consejo no depende solo de afinidades políticas, sino también de temas sensibles que polarizan a los grandes bloques.

Latinoamérica, la mujer y la tradición de rotación

Según la costumbre, la jefatura de la ONU rota entre sus cinco regiones reconocidas. Tras la sucesión de líderes procedentes de África, Asia y Europa Occidental, la expectativa recae ahora sobre América Latina o el Caribe. La posible elección de una mujer como secretario general sería un hito histórico en los 81 años de la organización. Con la fecha límite para nombrar al sucesor antes del 31 de diciembre y la toma de posesión prevista para el 1 de enero de 2027, la comunidad internacional sigue atenta a los movimientos de último minuto que podrían definir el futuro de la ONU.

En los últimos años la ONU ha sido criticada por su burocracia y por la falta de recursos para enfrentar emergencias globales. La presión para que el nuevo mandatario impulse una agenda de austeridad y modernización se intensifica, mientras los países en desarrollo demandan una mayor representación y una voz más fuerte en la toma de decisiones. Todo este escenario convierte la elección de 2026 en una verdadera movida de alto riesgo para la diplomacia mundial.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver al botón superior