EE UU y la UE refuerzan la presión financiera a Irán mientras el tránsito por Ormuz vuelve a niveles preconflicto
EE UU y la UE unen la ofensiva financiera contra Irán mientras el flujo de petróleo por Ormuz se recupera.

EE UU y la UE se alinean en la Operación Paria Económica
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció el jueves por la noche que la Unión Europea se sumó oficialmente a la Operación Paria Económica, la ofensiva financiera que Washington lleva adelante contra el régimen iraní. En su publicación en redes, Bessent agradeció la “firme y temprana postura” del bloque europeo y subrayó la coordinación estrecha entre Washington, la UE y otros socios del G7 y del G20.
Según el funcionario, el objetivo es impedir que Irán utilice el sistema financiero internacional para financiar sus programas nucleares, su carrera armamentista y a los grupos terroristas afines. “Estados Unidos se mantiene firme junto a sus aliados para garantizar que el régimen asesino iraní no pueda aprovechar el sistema financiero mundial”, recalcó Bessent, y advirtió que la presión continuará hasta cortar toda fuente de financiación que le quede a Teherán.
Irán replica y cuestiona la postura europea
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmaeil Baqaei, calificó la decisión de la UE de “desviarse de los valores que dice defender” y la acusó de ceder a la coerción estadounidense. Baqaei sostuvo que el respaldo europeo vulnera los principios de soberanía y de derecho internacional que el bloque proclama, y advirtió que la medida solo profundiza la confrontación.
El tránsito energético por Ormuz se normaliza
Horas antes del anuncio de Bessent, el vicepresidente estadounidense JD Vance informó que el flujo de petróleo y gas por el estrecho de Ormuz volvió a niveles cercanos a los de antes del conflicto. Mientras hace tres meses prácticamente no se registraba movimiento, ahora se contabilizan cerca de 15 millones de barriles diarios, cifra que se aproxima a los 20 millones habituales antes de la escalada.
El secretario de Energía, Chris Wright, confirmó que el lunes se transportaron más de 17 millones de barriles, el mayor registro desde el inicio de la guerra a finales de febrero. Vance explicó que la presencia militar estadounidense dificultó los ataques iraníes contra buques comerciales, garantizando el flujo de energía hacia los mercados mundiales.
Reacciones de la Comisión Europea y el G20
La declaración de la Comisión Europea, publicada tras la reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20, reiteró el compromiso de trabajar “estrechamente” con Estados Unidos y demás socios para mantener la presión sobre Irán. La medida busca forzar una desescalada del conflicto y limitar la capacidad del régimen de financiar sus ambiciones nucleares y militares.
Washington mantiene la presión sobre la navegación
Mientras tanto, la administración estadounidense mantiene su postura de no dialogar con Teherán mientras persistan los ataques contra la navegación comercial. “Nuestro mensaje a los iraníes es simple: tienen que dejar de disparar contra el transporte marítimo comercial”, reiteró Vance, dejando clara la condición para cualquier posible negociación futura.
La normalización del tránsito por Ormuz reduce la incertidumbre en los precios internacionales y alivia la presión sobre los importadores de energía en la región, pero la presión financiera conjunta de EE UU y la UE mantiene a Irán bajo un cerco que, según los analistas, podría limitar sus opciones estratégicas a medio plazo.
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