Kuwait derriba misiles y drones iraníes en medio de la escalada del conflicto regional
Kuwait neutraliza la amenaza iraní mientras la tensión entre EE. UU. e Irán se intensifica

El jueves el Ejército de Kuwait informó que sus sistemas de defensa aérea interceptaron una serie de misiles y drones disparados desde territorio iraní, evitando que alcanzaran objetivos estratégicos dentro del espacio aéreo kuwaití. El comunicado oficial, publicado en la red social X, subrayó que la amenaza fue neutralizada antes de tocar tierra.
Respuesta inmediata de la defensa aérea kuwaití
Los operadores de los sistemas Patriot y Hawk describieron la operación como una “respuesta rápida y eficaz” ante lo que calificaron de “agresión hostil”. Testigos que se encontraban cerca de la base aérea de Ahmadi escucharon el estruendo de los disparos y vieron el brillante rastro de los interceptores cruzando el cielo nocturno, una escena que, según ellos, dejó a la población con una sensación de alivio pero también de alerta.
Tensión entre EE. UU. e Irán se intensifica
El episodio se dio en el contexto de una cadena de intercambios militares iniciada el martes, cuando aviones estadounidenses bombardearon objetivos que Washington acusa de formar parte de la infraestructura militar de Irán. El presidente Donald Trump calificó el ataque como “muy intenso” y afirmó que Estados Unidos está “preparado para lanzar otro cuando lo necesite”.
Tras esos bombardeos, Teherán respondió lanzando misiles y drones contra bases estadounidenses situadas en Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Bahréin y la región autónoma del Kurdistán iraquí. Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, prometió que la “nueva estrategia” de Irán “destrozará los cimientos” de la presión occidental.
Repercusiones económicas y diplomáticas
Washington reiteró su intención de endurecer las sanciones contra los aliados económicos de Irán. Chris Wright, secretario de Energía de EE. UU., anunció que se aplicará “la máxima presión posible” para aislar al régimen de Teherán. En paralelo, el propio Trump lanzó una broma en su red social Truth Social proponiendo rebautizar el estrecho de Ormuz como “Estrecho de Trump”, aunque luego matizó que no hablaba en serio.
Voces de la población iraní
El conflicto también generó preocupación entre la ciudadanía de Irán. Hossein Moazami, un trabajador autónomo de 50 años, describió los ataques como “verdaderamente angustiantes” y pidió que se retome la mesa de negociaciones, señalando que son los iraníes los que más sufren.
Un video oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní mostró los escombros de una boda en Sirik, donde una ceremonia fue bombardeada según autoridades locales. Ali Mallahi, padre de la novia, agradeció que no hubiera víctimas mayores, pero calificó el suceso como “muy triste”.
Tim Hawkins, portavoz del Comando Central de EE. UU., respondió que “el ejército estadounidense nunca ataca a civiles, a diferencia de la Guardia Revolucionaria Islámica”, intentando contrarrestar la acusación iraní.
Perspectivas a corto plazo
La última escalada, iniciada el domingo con los primeros ataques estadounidenses en semanas, estuvo motivada por un presunto intento iraní de colocar minas marinas en el estrecho de Ormuz y por el lanzamiento de misiles contra una base en Jordania. Mientras tanto, Kuwait refuerza su alerta y mantiene operativas sus defensas para evitar que la zona se convierta en un nuevo frente de la guerra.
Analistas de la región advierten que la cadena de represalias podría expandirse a otros estados del Golfo, lo que obligaría a los gobiernos locales a equilibrar la seguridad con la protección de la actividad económica, especialmente la exportación de petróleo que sustenta gran parte de la guita nacional.
Explorá más noticias en nuestra sección: Mundo





