Kiev bajo fuego: supermercados vacíos y escuelas amenazadas tras el quinto día de bombardeos rusos
Kiev sufre su quinto día de bombardeos, con supermercados casi vacíos y escuelas bajo amenaza mientras la guerra de energía se intensifica.

Este lunes, la madrugada se abrió con una nueva ola de ataques aéreos rusos sobre Kiev y los municipios colindantes, marcando el quinto día consecutivo de bombardeos sin pausa. Aviones de combate y drones de reacción surcaron el cielo sobre la capital, dejando a su paso almacenes en ruinas y góndolas de supermercados casi vacías.
El quinto día de bombardeos intensifica la presión
Los operativos, que en los últimos meses han aumentado la frecuencia y el poder destructivo, enfocaron esta vez los centros de distribución de alimentos en Brovary y Boryspil. Según informó Timur Tkachenko, jefe de la administración militar regional, los impactos dejaron cuatro heridos y una densa nube de humo negro que cubrió la ciudad al amanecer, dificultando la visibilidad y generando pánico entre los vecinos.
Supermercados al borde del colapso
La logística de alimentos se volvió un laburo titánico; los estantes de varios locales de la capital aparecen casi vacíos, y la gente corre a repostar lo que queda. En las redes se percibe el temor a una escasez prolongada, aunque el asesor del presidente, Serhii Beskrestnov, aseguró que Ucrania no permitirá que su población pase hambre. Productores y mayoristas están reconfigurando sus rutas, mientras que la Unión Europea promete cubrir cualquier faltante de suministros críticos.
Escuelas en jaque
El Ministerio de Educación comunicó la destrucción de cerca de un millón de libros de texto en ataques a editoriales, lo que complica la entrega de material para el inicio del ciclo lectivo. Las escuelas, previstas para reabrir el martes, cuentan con refugios antiaéreos y la posibilidad de clases virtuales, pero la incertidumbre sobre la seguridad de los niños sigue latente.
Respuesta ucraniana y contraataques
Ucrania reconoce que los drones propulsados a reacción, que Rusia ha disparado en casi 1.500 unidades entre el jueves y el domingo, son una amenaza cada vez más veloz. Zelensky anunció que cuatro empresas locales han desarrollado interceptores, destacando uno con resultados prometedores. Mientras tanto, Kiev lanzó misiles contra la ciudad fronteriza rusa de Belgorod, donde murieron tres personas, y drones que alcanzaron Ekaterimburgo, dejando cuatro heridos.
La guerra de la energía avanza
Paralelamente, Rusia mantuvo su campaña contra la red eléctrica ucraniana, atacando una instalación energética en la región norteña de Chernígov. Funcionarios rusos anunciaron preparativos para “ataques masivos” a la infraestructura energética, y esa misma noche derribaron 239 drones ucranianos sobre 14 regiones rusas, la Crimea ocupada y el mar Negro. La población de Kiev sigue lidiando con la falta de calefacción y agua corriente, una presión que se agudiza con la llegada del invierno.
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