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Weidel exige la dimisión de Merz tras la victoria de la AfD en Mecklemburgo‑Pomerania Occidental

Weidel obliga a Merz a responder tras el salto del 37 % de la AfD en el noreste de Alemania

El domingo Alice Weidel, cabeza de Alternativa para Alemania (AfD), pidió la renuncia del canciller Friedrich Merz luego de que su partido lograra cerca del 37 % de los votos en las elecciones regionales de Mecklemburgo‑Pomerania Occidental.

La AfD se impone en el este alemán

Los primeros resultados mostraron a la formación ultraderechista como la más votada del estado, superando con holgada diferencia a la Unión Cristiana Demócrata (CDU) y al Partido Socialdemócrata (SPD). La CDU quedó rondando el 5 %, apenas por encima del umbral que le permitiría entrar al parlamento regional, mientras que la SPD se ubicó en segundo lugar.

Berlín también registra cambios

En la capital, la izquierda lideró con cerca del 25 % del sufragio, seguida por los conservadores con aproximadamente el 19 %. La AfD alcanzó el 16 %, por encima de Los Verdes y del SPD, señalando un repunte de la extrema derecha en la zona metropolitana.

Merz reconoce el revés pero no se rinde

Friedrich Merz describió los resultados en Mecklemburgo‑Pomerania Occidental como “un desastre” que no se puede “maquillar”. Aun así, descartó cualquier salida del cargo y reiteró la urgencia de acelerar las reformas que su gobierno considera esenciales para la recuperación económica y social de Alemania.

Qué implica este giro para la política alemana

El desempeño de la AfD en el este no es aislado; desde 2021 la formación ha ido consolidándose en la región, superando a la CDU en varios estados. La exigencia de Weidel de que Merz abandone el gobierno busca presentar a la AfD como la “nueva voz del pueblo” y cuestionar la vigencia del liderazgo conservador. Por su parte, Merz defendió la continuidad de la coalición CDU‑SPD, argumentando que el país necesita valentía, firmeza y paciencia para enfrentar la transformación económica y la pérdida de confianza institucional.

El escenario plantea un futuro incierto para la política alemana: mientras la AfD celebra su avance, la CDU deberá decidir si renueva su estrategia o mantiene el rumbo actual. La respuesta de Merz, que insiste en que “las reformas tienen que llegar”, será observada de cerca tanto en Berlín como en los estados donde la derecha ha visto menguar su apoyo.

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