Los hutíes intensifican la ofensiva contra Arabia Saudí: drones, misiles y la captura de las islas Hanish
Los rebeldes de Yemen lanzan una nueva oleada de ataques que incluye la captura de Gran y Pequeña Hanish, complicando la seguridad del estrecho de Bab al‑Mandeb.

Los hutíes intensifican la ofensiva contra Arabia Saudí: drones, misiles y la captura de las islas Hanish
En la madrugada del 14 de septiembre los rebeldes hutíes de Yemen lanzaron una serie de ataques coordinados con drones y misiles balísticos contra objetivos estratégicos de Arabia Saudí. La primera oleada alcanzó la base aérea King Khalid, ubicada en Khamis Mushait, y varios cuarteles militares de la zona sur del reino. En el mismo operativo el grupo proclamó haber tomado el control de las islas Gran Hanish y Pequeña Hanish, situadas en el extremo sur del mar Rojo.
Objetivos militares y la respuesta saudí
Según informó el portavoz militar hutí Yahya Saree, los drones lograron impactar hangares, radares, pistas de aterrizaje y depósitos de municiones, generando lo que describió como “pérdidas significativas” para las fuerzas saudíes. La declaración se produjo después de que Arabia Saudí intensificara sus bombardeos sobre territorio controlado por los hutíes, una campaña que el grupo acusa de haber superado los 300 ataques aéreos en los últimos meses. El gobierno yemení reconocido internacionalmente desmiente la acusación y sostiene que sus propias aeronaves son las responsables de los bombardeos.
Control de las islas Hanish y su significado estratégico
La toma de Gran Hanish y Pequeña Hanish se dio luego de que los hutíes se adueñaran del puerto de Mocha y de una posición insular cercana. Desde esas costas, el grupo asegura que podrá vigilar el tráfico marítimo que atraviesa el estrecho de Bab al‑Mandeb, la vía que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén. Ese paso es clave para el transporte de crudo saudí, que lo utiliza como alternativa al estrecho de Ormuz, actualmente cerrado de facto tras la escalada entre EE. UU. e Irán.
Repercusiones en la industria petrolera
Arabia Saudí depende de Bab al‑Mandeb para exportar gran parte de su petróleo hacia los mercados europeos y asiáticos. Cualquier amenaza sobre ese corredor eleva la presión sobre los precios internacionales y pone en jaque los contratos de suministro. La situación se complica además con el daño sufrido por el oleoducto Este‑Oeste, atacado el 10 de septiembre, cuyas reparaciones podrían alargarse entre tres y cinco semanas, según fuentes de la compañía operadora.
Impacto humanitario y la presión en la frontera sur
El recrudecimiento del conflicto no solo afecta la infraestructura; la Organización Internacional para las Migraciones estima que cerca de 94 000 personas abandonaron sus hogares en Yemen en las últimas semanas, principalmente en los departamentos de Taiz y Lahj, y más de 2 000 cruzaron el mar hacia Yibuti. La OMS reportó más de 500 muertos en una semana de intensos combates y el daño de siete centros de salud.
En la frontera sur, los hutíes también atacaron la base saudí de Sharurah con drones y misiles, dejando decenas de heridos. Mientras tanto, el príncipe heredero Mohammed bin Salman recibió en Yeda al almirante Brad Cooper, comandante estadounidense para Oriente Medio, para analizar la escalada y buscar posibles respuestas.
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