Mundo

Irán registra una caída del 10 % en su economía tras la oleada de sanciones estadounidenses

La economía iraní se contrae 10 % mientras las sanciones estadounidenses cierran sus rutas comerciales y elevan la inflación.

Irán registró una contracción del 10,1 % en su actividad económica entre marzo y mayo de 2026, el primer trimestre del calendario persa, luego de casi siete meses de conflicto armado y una nueva ronda de sanciones financieras impulsadas por Estados Unidos.

El golpe al sector petrolero y a la industria

El descenso se produjo en medio de ataques a instalaciones petroquímicas y siderúrgicas, sectores que el año anterior habían generado exportaciones por 13.000 millones y 6.000 millones de dólares respectivamente, según el Centro de Estadística de Irán citado por EFE. El bloqueo a la venta de crudo redujo los cargamentos a unos 260.000 barriles diarios este mes, frente a los 1,7 millones del año pasado, lo que supuso la pérdida de la principal fuente de ingresos del gobierno, según la firma de análisis Kpler.

Dentro del conjunto económico, la actividad petrolera y gasífera cayó un 26,4 %, mientras que la industria y la minería retrocedieron 14,7 %. La agricultura fue la única que mostró crecimiento, con un aumento del 2,3 %.

Sanciones secundarias y el cierre de rutas comerciales

Las nuevas medidas estadounidenses buscan impedir que Irán venda petróleo y utilice redes financieras extranjeras para cobrar esas operaciones o pagar importaciones. Tres fuentes iraníes de alto nivel, citadas por Reuters, confirmaron que las sanciones dejaron menos vías para obtener divisas y adquirir bienes.

Se ampliaron sanciones secundarias a países que mantienen lazos comerciales con Teherán, obligando a que las transacciones en dólares se vuelvan más costosas. Las redes de evasión —empresas pantalla, petroleros sin registro y contrabando— ahora exigen primas más altas, lo que encarece y retrasa cada envío.

Los Emiratos Árabes Unidos suspendieron el 19 de agosto todos los intercambios comerciales y financieros con Irán. Esa vía representaba una de las principales rutas de comercio iraní; su cierre obligó a buscar alternativas más caras y lentas. Un comerciante de Teherán describió la situación: “Si esos canales permanecen cerrados, un proveedor quiere dinero en efectivo, la transacción se canaliza a través de otro país y el envío llega más tarde y es más caro”.

Repercusiones sociales: inflación, desempleo y salarios

El rial se depreció de alrededor de un millón por dólar hace un año a más de 2,2 millones en la actualidad, marcando un mínimo histórico. La inflación promedio de los últimos 12 meses se ubicó en 69,9 % según cifras oficiales, mientras que EFE informó una inflación interanual del 89 %.

El desempleo subió al 9,1 % en la primavera y el número de ocupados se redujo en unas 450.000 personas respecto al año anterior. El salario medio mensual ronda los 125 USD, mientras que una familia necesita cerca de 450 USD para cubrir sus gastos básicos.

Irán dispone de reservas de gasolina para apenas dos meses, pese a ser productor de petróleo, debido a la limitada capacidad de refinación interna. La reconstrucción de infraestructura dañada por los bombardeos añade nuevas exigencias financieras.

Perspectivas de negociación y riesgos de protestas

Ali Ansari, profesor de historia moderna de la Universidad de St Andrews, advierte que la presión económica podría empujar a Teherán hacia la mesa de negociaciones: “Están bajo una presión económica muy, muy grave. Realmente se trata de si deciden negociar y creo que tendrán que hacerlo”.

Los dirigentes iraníes temen que el deterioro económico reactive las protestas reprimidas en enero, cuando miles de manifestantes perdieron la vida. Mahnaz, una trabajadora de 34 años que vive en Teherán, resumió la situación: “Cada día somos más pobres”.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver al botón superior