El asteroide que cambió el curso de la historia: descubren el tipo de roca espacial que mató a los dinosaurios
Un equipo de investigadores ha descubierto que el asteroide que mató a los dinosaurios era una roca espacial extremadamente rara

El asteroide que cambió el curso de la historia
La historia de la Tierra es un larga y compleja narrativa que se ha ido escribiendo a lo largo de millones de años. Sin embargo, hay un evento que cambió para siempre el curso de la historia de nuestro planeta: el impacto de un asteroide que causó la extinción masiva de los dinosaurios. Este evento ocurrió hace 66 millones de años y ha sido objeto de estudio y debate entre los científicos durante décadas.
Un equipo de investigadores ha descubierto que el asteroide que causó este impacto era una roca espacial extremadamente rara, perteneciente a un tipo de meteorito conocido como condrita carbonácea de la clase Ornans. Las condritas carbonáceas son ya de por sí un tipo de meteorito raro, representando menos del 5% de todos los meteoritos conocidos. Sin embargo, las condritas CO son aún más raras, ya que son una fracción minúscula dentro de este grupo.
Estas rocas son algunos de los materiales más primitivos del sistema solar y probablemente provienen de zonas muy lejanas, cerca de Júpiter o incluso más allá. Para identificar el tipo exacto de meteorito que formó el cráter de Chicxulub, los investigadores buscaron la ‘huella dactilar’ química del impacto en una capa de arcilla que existe en todo el planeta y que marca el momento exacto en que los dinosaurios desaparecieron.
La clave estaba en el níquel, un metal que los meteoritos contienen en proporciones muy distintas según su tipo. Al analizar muestras de esta capa de arcilla y compararlas con distintos tipos de meteoritos conocidos, los investigadores pudieron identificar la firma química única de las condritas CO. Este descubrimiento tiene importantes implicaciones para nuestra comprensión de la extinción masiva y abre un nuevo capítulo en la investigación sobre este evento.
Los investigadores creen que los finos escombros lanzados a la atmósfera podrían haber sido el factor primario en la extinción masiva. Esto significa que el azufre del meteorito, que se pensaba que era el responsable de la extinción, podría no ser el culpable principal. En su lugar, la cantidad de partículas finas que se lanzaron a la atmósfera podría haber bloqueado la luz solar y causado un efecto de ‘invierno nuclear’, lo que habría llevado a la extinción de muchas especies.
Es importante destacar que este descubrimiento no resuelve todos los misterios relacionados con la extinción masiva, pero sí abre una nueva perspectiva para entender este evento. La pregunta central es: ¿si hubiera sido otro tipo de meteorito, la extinción hubiera sido del mismo rango? La respuesta a esta pregunta podría tener importantes implicaciones para nuestra comprensión de la historia de la vida en la Tierra.
Explorá más noticias en nuestra sección: Mundo





