Amnistía Internacional califica la represión iraní de 2022 como crímenes de lesa humanidad y señala a 87 altos mandos
El informe de mil páginas documenta asesinatos, torturas y violencia sexual, y exige investigación internacional de 87 altos mandos.

Amnistía Internacional califica la represión iraní de 2022 como crímenes de lesa humanidad y señala a 87 altos mandos
El lunes 5 de agosto de 2026 Amnistía Internacional publicó un informe de más de mil páginas que califica la respuesta del Estado iraní al levantamiento “Mujer, Vida, Libertad” como crímenes de lesa humanidad. El documento, elaborado a partir de 270 entrevistas y el análisis de más de 2.000 videos y documentos oficiales, señala que la Guardia Revolucionaria (IRGC) y la Jefatura de Policía (FARAJA) ejecutaron asesinatos, torturas, desapariciones forzadas y violencia sexual contra cientos de manifestantes.
Represión sistemática contra la población civil
Según la investigación, los agentes de seguridad dispararon sin distinción a mujeres, niños y transeúntes en ciudades como Kermanshah, Mahabad y Sanandaj, convirtiendo las calles en lo que testigos describieron como “un campo de batalla”. En Zahedán, el 30 de septiembre de 2022, la policía abrió fuego tras los rezos del viernes, dejando 87 muertos; la comunidad local lo recuerda como el “viernes sangriento”.
Violencia sexual como arma de terror
El reporte documenta dieciséis casos de violación dentro de detenciones arbitrarias: seis mujeres, siete hombres, una niña de 14 años y dos adolescentes varones. Las agresiones incluyeron penetraciones con objetos improvisados, descargas eléctricas y agujas en los genitales de los hombres. Otros veintinueve incidentes de violencia sexual, que van desde manoseos hasta golpes y exposición a temperaturas extremas, también fueron verificados.
Impacto desproporcionado en kurdos y baluchis
Las minorías kurda y baluchi resultaron especialmente vulnerables. Aunque representan una pequeña fracción de la población iraní, concentran el 62 % de las víctimas registradas: 106 baluchis, entre ellos 20 niños, y 95 kurdos, de los cuales 13 son menores. Amnistía concluye que estos hechos cumplen los requisitos para ser catalogados como crímenes de lesa humanidad por persecución étnica y política.
Una cadena de mando que sigue intacta
El informe identifica a 87 altos funcionarios que deben ser investigados por responsabilidad de mando o complicidad: 62 mandos de la IRGC y la FARAJA y 25 cargos del Ministerio del Interior. Entre los nombres más destacados están Ali Khamenei y Mohammad Bagheri, fallecidos en ataques aéreos de 2026, y Hossein Salami, actual comandante de la Guardia Revolucionaria. La permanencia de muchos de estos oficiales evidencia la continuidad del aparato represivo.
Exigencias a la comunidad internacional
Amnistía Internacional envió el 4 de agosto de 2026 cartas al líder supremo Mojtaba Khamenei y a los jefes de la IRGC, la FARAJA y el Ministerio del Interior, sin recibir respuesta. La organización pide a la Asamblea General de la ONU crear un mecanismo internacional de justicia penal para Irán y solicita a los Estados activar investigaciones bajo jurisdicción universal contra los 87 mandatarios señalados. La falta de rendición de cuentas, advierten, alimenta la normalización de homicidios masivos en futuras protestas, como los episodios de enero de 2026.
Contexto histórico y repercusión regional
El levantamiento “Mujer, Vida, Libertad” surgió tras la muerte de Mahsa Amini en 2022 y desencadenó una ola de protestas que cruzó fronteras, movilizando a la diáspora iraní en Europa y América. La respuesta violenta del régimen no solo dejó un saldo de muertos y heridos, sino que también reavivó el debate sobre la aplicación del principio de jurisdicción universal en casos de violaciones masivas de derechos humanos. La presión de organizaciones como Amnistía Internacional busca que Irán no quede impune ante la comunidad global.
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