Acuerdo de Alex Saab con EE. UU.: qué riesgos abre para el proceso contra Nicolás Maduro
Alex Saab acepta un pacto de 195 millones de dólares y cooperación total, lo que podría abrir nuevas pruebas contra el círculo de Maduro.

El exministro venezolano Alex Saab, señalado como presunto testaferro del depuesto presidente Nicolás Maduro, se declaró culpable el martes ante la corte federal del Distrito Sur de Florida por conspiración en lavado de dinero. La confesión llegó después de haber comparecido inicialmente como “no culpable” el 24 de julio y se inscribe dentro de un acuerdo de cooperación con el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ).
Los términos del pacto
El convenio, redactado en doce páginas, obliga a Saab a entregar a la Fiscalía 195 millones de dólares, además de propiedades y otros bienes vinculados a los delitos investigados. A cambio, el gobierno estadounidense aceptó solicitar una pena máxima de 20 años de prisión y una multa de 500.000 dólares, cifra que resulta mucho menor que la que podría haberse impuesto sin el acuerdo.
Saab también se comprometió a cooperar de forma plena, poniendo a disposición información veraz, documentos y testimonios que sirvan en cualquier proceso judicial que el DOJ decida iniciar. La cláusula más dura prohíbe al exfuncionario proteger a cualquier persona o entidad mediante datos falsos o omisiones.
Los presuntos cómplices
En su declaración, Saab admitió que en 2015, cuando Maduro era presidente, organizó con “altos funcionarios del Gobierno” un esquema ilegal de sobornos y pagos irregulares del programa CLAP (Comité Local de Abastecimiento y Producción). Entre los nombres citados aparecen el chavista José Gregorio Vielma Mora, entonces gobernador de Táchira, y los colombianos Álvaro Pulido Vargas, Emmanuel Enrique Rubio González y Carlos Rolando Lizcano.
El documento menciona además a dos “co‑acusados” identificados como “co‑acusado 1” y “co‑acusado 3”, cuyos nombres no fueron revelados públicamente, pero que supuestamente colaboraron en el lavado de fondos y fraude contra el Estado venezolano.
Repercusiones para el proceso contra Maduro
El acuerdo cobra mayor relevancia porque se produce justo después de la detención de Nicolás Maduro en Nueva York, donde enfrenta cargos por narcoterrorismo, narcotráfico y posesión de armas. Aunque el texto del convenio no menciona a Maduro de forma explícita, la posibilidad de que Saab entregue pruebas sobre la red de financiamiento del régimen abre una ventana para que la justicia estadounidense profundice la investigación.
El opositor venezolano Carlos Paparoni, exdiputado de Primero Justicia, sostuvo que el verdadero punto de interés es la capacidad de Saab para rastrear el dinero de cientos de casos abiertos en EE. UU. y que esa información podría desencadenar nuevas acciones judiciales contra funcionarios del círculo de Maduro.
Lo que se espera del acuerdo
El DOJ ha dejado claro que evaluará la “calidad e importancia” de la información que Saab entregue antes de decidir cómo usarla en los juicios pendientes. Si la cooperación resulta sustancial, el gobierno estadounidense podría reducir aún más la pena del exministro, mientras la Fiscalía obtendría pruebas decisivas para sustentar cargos contra otros miembros de la cúpula chavista.
En cualquier caso, la jugada de Saab marca un nuevo capítulo en la larga disputa entre Estados Unidos y la élite venezolana, y plantea interrogantes sobre el alcance de la corrupción que se extiende más allá de la frontera sudamericana.
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