Mundo

Detuvieron el carguero Grace con combustible oculto rumbo a Cuba

La Guardia Costera de EE.UU. interceptó el buque de 91 metros en el Caribe y lo escoltó a México.

El 5 de septiembre la Guardia Costera de Estados Unidos abordó en alta mar al carguero de 91 metros llamado Grace. La acción se realizó en la zona que separa Cuba y México después de que inteligencia estadounidense detectara indicios de que el buque transportaba combustible oculto destinado a La Habana. Dos patrulleros, un avión HC‑144 y un equipo táctico participaron en la operación, que culminó con la escolta del Grace hasta el puerto mexicano de Progreso, en Yucatán.

Detalles de la incautación y la ruta del buque

Según el comunicado oficial, el Grace transitaba entre la zona marítima que separa Cuba y México cuando los sensores de la Guardia Costera identificaron maniobras propias de la llamada “flota en la sombra”. Al inspeccionar los tanques de lastre y varios contenedores, los agentes hallaron grandes volúmenes de combustible, aunque la cantidad exacta no fue revelada. La autoridad mexicana corroboró la presencia del líquido y dio su visto bueno para que el buque fuera llevado a puerto bajo custodia.

Contexto del bloqueo petrolero a Cuba

El operativo se inserta dentro de la política de presión que la administración Trump intensificó luego de la captura de Nicolás Maduro en enero, éste era el principal proveedor de energía para la isla. EE.UU. ha combinado amenazas arancelarias con acciones militares para impedir cualquier envío de hidrocarburos a Cuba. La escasez de combustible ya provocaba apagones que afectaban luz, agua, refrigeración y telecomunicaciones a entre ocho y diez millones de cubanos.

Operaciones previas y la estrategia estadounidense

El caso del Grace no es aislado. A fines de junio la Guardia Costera interceptó el buque Jaira Provider, bajo bandera de San Cristóbal y Nieves, con más de 200.000 galones de diésel ocultos en tanques de lastre. Ambas embarcaciones hicieron escala en Colón, Panama, antes de ser detenidas. El almirante Kevin Lunday, comandante de la Guardia Costera, recalcó que la alta mar no es refugio para la ilegalidad y advirtió que los operadores de la “flota en la sombra” no escaparán a la justicia.

Repercusiones en la isla y la respuesta cubana

Los apagones prolongados están mermando la capacidad de los hospitales y agravando la escasez de alimentos y agua. Cuba, mientras tanto, avanza con una reestructuración económica que busca ampliar el espacio para la empresa privada y reducir el control estatal. En el plano diplomático, EE.UU. y Cuba mantienen conversaciones discretas sin avances visibles, mientras el Departamento del Tesoro de EE.UU. ha emitido licencias puntuales para exportar combustible a empresas privadas cubanas, manteniendo el cerco al gobierno de La Habana.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver al botón superior