Rusia Unida lidera con 57 % en las legislativas mientras la oposición denuncia irregularidades
Rusia Unida se consolida en la Duma con 57 % de los votos mientras la oposición cuestiona la transparencia del proceso.

Rusia Unida, la coalición que respalda al presidente Vladimir Putin, alcanzó el 57,54 % de los votos emitidos en las primeras cifras oficiales de las elecciones legislativas celebradas del 8 al 10 de septiembre en todo el país. El resultado se basa en el 13,88 % de los sufragios ya escrutados y sitúa al bloque oficialista como cabeza indiscutida en la pugna por los 450 escaños de la Duma Estatal.
El resto de la contienda y la distribución de escaños
El Partido Comunista quedó en segundo lugar con el 13,67 % del respaldo, seguido por el ultranacionalista Partido Liberal Democrático de Rusia, que obtuvo el 9,27 %. Nueva Gente y Rusia Justa lograron, respectivamente, el 7,96 % y el 5,16 %. Si esos porcentajes se mantienen, las cuatro formaciones podrían acompañar a Rusia Unida en la cámara baja, aunque la mitad de los escaños (225) se asignan por listas nacionales y la otra mitad por circunscripciones uninominales, lo que hará que la composición final dependa también de los resultados locales.
Participación masiva y logística del voto
El proceso electoral convocó a más de 111 millones de ciudadanos en 89 regiones y se extendió a los rusos residentes en el exterior, con cientos de centros habilitados en decenas de países. Tras la publicación de los primeros datos, Dmitri Medvédev, ex presidente y dirigente de Rusia Unida, declaró que los ciudadanos siguen confiando en la principal fuerza política. El ministro de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, sostuvo que el resultado no modificará la política diplomática de Moscú.
Denuncias de la oposición y limitaciones al control
La jornada estuvo marcada por la exclusión de Yábloko, la principal formación que critica abiertamente la invasión a Ucrania, de las listas nacionales tras una decisión del Tribunal Supremo ruso. El partido mantuvo algunos candidatos en las circunscripciones uninominales y pidió a sus simpatizantes usar la boleta para reducir la cantidad de bancas de Rusia Unida. Durante los tres días de votación, Yábloko y los comunistas denunciaron restricciones al acceso de observadores, problemas con las papeletas y la apertura de urnas que, según sus informes, deberían haber permanecido selladas.
Controversias sobre la votación electrónica y la ausencia de observadores internacionales
Ella Pamfilova, presidenta de la Comisión Electoral Central, advirtió que la plataforma digital utilizada en Moscú había sufrido ciberataques. Simultáneamente, la oposición señaló fallas que obligaron a algunos electores a usar terminales electrónicas en lugar de recibir una papeleta física, generando dudas sobre la transparencia del proceso. La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) no fue invitada a supervisar la elección, lo que, según la directora de ODIHR, Maria Telalian, priva a la comunidad internacional de una evaluación objetiva.
Votación en territorios ocupados y el contexto bélico
Por primera vez, Moscú incluyó en la boleta a residentes de partes de Donetsk, Lugansk, Zaporizhzhia y Kherson, además de Crimea, territorio anexionado en 2014. Ucrania denunció la medida como ilegal y la Unión Europea afirmó que los comicios no pueden producir efectos jurídicos sobre territorio ucraniano. La jornada final coincidió con una de las mayores oleadas de ataques con drones ucranianos contra suelo ruso, con autoridades que reportaron la intercepción de más de un millar de aparatos, incluidos cientos dirigidos a Moscú.
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