Zelensky anuncia contraataque a refinerías rusas ante la nueva doctrina de Putin
Zelensky promete intensificar los ataques a refinerías rusas como respuesta a la nueva doctrina de Putin que apunta a infraestructuras civiles.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, declaró este sábado que Kiev intensificará los ataques contra las refinerías de petróleo de Rusia como respuesta directa a la recién anunciada «nueva doctrina» del Kremlin, que amplía el objetivo de los bombardeos a infraestructuras civiles para forzar la evacuación de la capital y otras ciudades.
La doctrina que cambia la jugada
Según documentos obtenidos por los servicios de inteligencia ucranianos, Vladimir Putin habría autorizado una política que permite golpear carreteras, colegios, hospitales y redes logísticas con la intención de presionar a la población civil a abandonar sus hogares. Zelensky sostuvo que la medida nace del deseo de Putin de aparentar fortaleza mientras sus tropas pierden terreno en el frente oriental.
Respuesta ucraniana: atacar el motor económico de la guerra
El mandatario explicó que la contraofensiva «Vivaldi» ya recuperó cerca de 140 km² en el Dombás y que, ante los nuevos ataques rusos, la única forma de equilibrar la balanza es golpear las refinerías que financian la maquinaria bélica de Moscú. «Tenemos que responder de cualquier forma que podamos. Atacaremos sus refinerías, pero no a civiles», afirmó en inglés durante una conferencia bajo el sonido de las sirenas antiaéreas.
El contexto internacional y la postura de EE. UU.
En las últimas semanas la administración estadounidense, bajo la sombra de la salida de Donald Trump, intentó reactivar negociaciones de paz, aunque el exmandatario había pedido a Ucrania que evitara atacar instalaciones petroleras rusas por el impacto en los precios del diésel. Zelensky, sin embargo, señaló que no ha recibido señal alguna de disposición de Putin para negociar un alto al fuego sobre la energía.
Washington ha propuesto retomar conversaciones trilaterales en los Emiratos Árabes Unidos, pero aún no se ha fijado fecha ni lugar. El presidente ucraniano advirtió que cualquier normalización de relaciones con Rusia debe estar condicionada a la paz, no a intereses económicos.
Desafíos técnicos: drones Shahed y la carrera armamentista
Rusia ha incrementado el uso de drones Shahed propulsados por reactores, que resultan más veloces que los interceptores tradicionales. Ucrania depende cada vez más de sus cazas F‑16 y MiG para derribar alrededor del 60 % de estos aparatos, aunque la munición de 20 mm se está agotando. En octubre llegará el primer lote de misiles de defensa aérea de bajo costo, y el Ejército está probando cinco modelos de drones interceptores que, hasta ahora, alcanzan una tasa de éxito del 30 %.
Además, Kiev estrenó su propio misil balístico FP‑7, con alcance de 250 km, y presionó al fabricante Fire Point para acelerar la versión de mayor alcance, el FP‑9, que según la empresa podría llegar a Moscú este otoño.
Impacto en la población y la guerra de energía
Las autoridades ucranianas advierten que Rusia ha acumulado cientos de misiles balísticos para una ofensiva invernal contra la red eléctrica y de agua, una estrategia que el año pasado dejó a gran parte del país sin calefacción durante días. La presión sobre la infraestructura energética se ha convertido en una de las armas más letales del conflicto, y Zelensky insiste en que la respuesta debe ser proporcional y dirigida a los recursos que financian la agresión, no a la población civil.
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