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Zapatero envía dos misivas a Arabia Saudí sin respuesta y la justicia exige pruebas de las joyas

El expresidente intentó, sin éxito, validar el origen de unas joyas a través de la Corte Real saudí mientras la Audiencia Nacional intensifica la investigación.

El 17 de junio de 2026 el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero compareció ante el magistrado José Luis Calama en la Audiencia Nacional y, tras la pregunta sobre las alhajas encontradas en su despacho, pidió una semana –o diez días, según su propio cálculo– para presentar la documentación que acreditara su procedencia. La respuesta que aguardaba de la Corte Real saudí nunca llegó.

Primera gestión diplomática en junio

Un día antes de la declaración, Zapatero remitió, a través de la Embajada de Arabia Saudí en Madrid, una carta dirigida al jefe de Protocolo de la Corte Real saudí. La misiva, fechada el 16 de junio, estaba redactada en español, inglés, francés y árabe y hacía referencia a la visita oficial del rey Abdalá Bin Abdulaziz Al‑Saud a España en junio de 2007. En ella, el expresidente pedía que se confirmara que, en el marco de esas relaciones bilaterales, la Corte había entregado a él y a su entorno tres juegos de joyería –rubíes, esmeraldas y zafiros– como un regalo estrictamente personal.

Qué exigía la solicitud

El texto solicitaba únicamente la certificación de que el obsequio se había producido y ofrecía facilitar cualquier información que la Corte considerara necesaria. No se pidió valoración tributaria ni se insinuó irregularidad alguna; la intención era contar con un documento oficial que respaldara la versión que, años después, el expresidente presentaría al juez.

Segunda carta y la amenaza de acción judicial

El 12 de agosto de 2026, casi dos meses después, Zapatero volvió a escribir, esta vez a la embajadora saudí en España, Haifa bint Abdulaziz bin Mohammed bin Ayyaf Al Muqrin. En el nuevo escrito recordó la solicitud de junio y advirtió que, de no obtener respuesta, pediría al tribunal competente la activación de una comisión rogatoria para obtener la información mediante los mecanismos de cooperación judicial internacional.

La segunda carta no contenía la esperada certificación saudí; simplemente mostraba que el expresidente seguía intentando conseguirla. El tono había pasado de una petición diplomática a una advertencia legal, reflejando la presión que la investigación ejercía sobre él.

El juez Calama aprieta y Zapatero entrega la documentación

El 21 de septiembre el magistrado volvió a requerir información sobre las alhajas, otorgándole a Zapatero tres días para aportar toda la documentación que tuviera. Ante la falta del certificado solicitado, el expresidente entregó las dos cartas enviadas en verano, junto a documentos que acreditaban la visita del rey Abdalá en 2007 y una tasación de las piezas por 1.323.915 euros.

El juez, además, ordenó una nueva pericia gemológica para analizar individualmente cada juego, su composición, antigüedad y posible procedencia, manteniendo abierta la pieza separada que investiga posibles delitos fiscales y de contrabando.

La visita del rey saudí en 2007 y su trasfondo

El 18 y 19 de junio de 2007 el rey Abdalá realizó una visita de Estado a España, recibida en el Palacio de El Pardo por los reyes Juan Carlos y Sofía y por el entonces príncipe Felipe. Fue la primera visita oficial de un soberano saudí en 26 años y, según la Casa Real española, se subrayó la relación entre ambas familias reales durante la cena de gala en el Palacio Real.

Zapatero sitúa la entrega de las joyas en ese contexto, recordando que el regalo se habría producido en La Moncloa. La ausencia de una confirmación oficial de la Corte Real saudí mantiene viva la controversia y alimenta la investigación judicial que sigue su curso.

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