Siestas largas, un riesgo oculto para la salud de los cordobeses
Dormir más de 30 minutos durante el día eleva la mortalidad, según un estudio de 19 años

Siestas largas, un riesgo oculto para la salud de los cordobeses
Un estudio de 19 años vincula las siestas prolongadas con mayor mortalidad
Un equipo de investigadores internacionales analizó a 1.338 adultos mayores de 56 años que vivían en distintas provincias, entre ellas la pampeana, durante catorce días con pulseras de actigrafía y los siguió durante 19 años. Los resultados, publicados en septiembre de 2026, indican que cada hora extra de sueño diurno incrementa en un 13 % el riesgo de fallecer.
Resultados que cambian la forma de ver la siesta
Los datos revelan que, además de la hora extra, cada siesta adicional, sin importar su duración, sube el riesgo de mortalidad en un 7 %. Los participantes que dormían después de la madrugada mostraron un 30 % más de probabilidad de morir que quienes se quedaban dormidos tras el almuerzo.
Siesta breve vs. siesta prolongada
Las siestas de 1 a 29 minutos no mostraron relación con problemas de salud; al contrario, en la población mayor se asociaron con menor deterioro cognitivo. En cambio, las siestas de 30 a 60 minutos o más se vincularon con un aumento de la mortalidad cardiovascular y con mayor incidencia de enfermedades crónicas.
¿Qué explica este vínculo?
Los autores explican que dormir mucho durante el día suele ser un síntoma de afecciones subyacentes: apnea del sueño, dolor crónico, depresión o patologías cardiopulmonares. Cuando la noche no brinda el descanso necesario, el cuerpo compensa con una pausa más larga que, a la larga, revela problemas de salud no diagnosticados.
Consejos para los cordobeses que no pueden prescindir de la siesta
Si la noche te deja sin energía, una siesta de 20 a 30 minutos en la tarde puede ser suficiente para recargar pilas sin poner en riesgo la salud. Evitar dormir antes de las 9 a.m. y limitar la duración ayuda a mantener el ritmo circadiano y a reducir el riesgo de complicaciones.
Quienes ya presentan dificultades para conciliar el sueño deberían consultar a un profesional de la salud. Tratar la causa raíz –ya sea una apnea, una dolencia o un trastorno del ánimo– es la mejor estrategia para evitar caer en la trampa de la siesta larga como solución temporal.
Explorá más noticias en nuestra sección: Salud





