Los hutíes toman el puerto de Moca y afianzan su control en el Mar Rojo
Los rebeldes yemeníes aseguran el estratégico puerto de Moca, intensificando la presión sobre la ruta del Bab el‑Mandeb.

Los hutíes toman el puerto de Moca y afianzan su control en el Mar Rojo
Este jueves los rebeldes chiíes hutíes del Yemen se adueñaron del estratégico puerto de Moca, ubicado en la costa del Mar Rojo, apenas horas después de haber cerrado la provincia de Al Hudeida. La información, confirmada por fuentes militares citadas por EFE, marca un punto de inflexión en la guerra que arrastra al país desde 2014.
El cerco que dejó sin salida a las fuerzas gubernamentales
Según testigos locales, convoyes leales al Gobierno yemení abandonaron Moca rumbo al sur, siguiendo la misma retirada que se observó en el distrito de Hays, en Al Hudeida. Los hutíes, que avanzaron desde el norte, alcanzaron la localidad de Yajtal, a unos 15 km del puerto, mientras una segunda columna partió del monte Al Nar, a 20 km al este, cerrando el cerco y dejando a los defensores sin opciones de reagrupación.
Por qué el puerto de Moca es clave para la seguridad marítima
Controlar Moca brinda a los hutíes una posición privilegiada a escasos kilómetros del estrecho de Bab el‑Mandeb, una de las rutas más transitadas del planeta. Ese paso concentra cerca del 25 % del tráfico mundial de petróleo, por lo que cualquier alteración repercute directamente en la guita de los países importadores y en los precios internacionales.
Reacción del Gobierno y la coalición saudí
El Gobierno yemení, reconocido por la comunidad internacional, aún no confirmó oficialmente la caída de Moca, aunque admitió que la retirada forma parte de un plan de reagrupamiento y de la preparación de una contraofensiva coordinada. Una fuente de las Brigadas de los Gigantes, fuerzas leales al gobierno, indicó que parte de sus unidades se reubicó en Dhubab, a 50 km del estrecho, donde se encuentra una base militar y una pista de aterrizaje utilizada por la Resistencia Nacional, actor respaldado por la coalición liderada por Arabia Saudí.
Contexto regional y posibles repercusiones
La captura se produce en la segunda fase de la guerra, reactivada a mediados de agosto tras el colapso del alto el fuego negociado en 2022 bajo la mediación de la ONU. Desde 2014 los hutíes dominan amplias zonas del centro, norte y oeste del Yemen, incluida la capital, Saná. La intervención saudí, iniciada en 2015, mantiene una presión aérea constante, mientras los rebeldes responden atacando infraestructura civil y energética en el sur de Arabia Saudí.
Los últimos ataques saudíes, realizados en los últimos dos días, impactaron instalaciones energéticas en cuatro provincias del reino, intensificando la tensión y generando preocupación en la comunidad internacional por una posible expansión del conflicto al Bab el‑Mandeb.
Con Moca bajo su mando, los hutíes no solo refuerzan su capacidad de amenaza marítima, sino que también abren la puerta a nuevas maniobras que podrían entorpecer el libre tránsito de mercancías y la seguridad de los buques que atraviesan el estrecho. El escenario plantea un desafío diplomático para la ONU y los países que dependen del paso por el Mar Rojo, que deberán equilibrar la presión militar con la búsqueda de una solución política duradera.
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