Endrick y el gigante australiano: la faena que encendió la rivalidad Brasil‑Australia
El enfrentamiento entre Endrick y el defensor australiano de casi dos metros encendió la polémica y culminó en una victoria 4‑2 para Brasil.

En el Suncorp Stadium de Brisbane, a los 21 minutos del segundo tiempo del amistoso entre Brasil y Australia, el delantero de 19 años del Real Madrid, Endrick, se topó cara a cara con el defensor de 1,98 m, Harry Souttar. El gigante australiano, al intentar frenar al brasileño tras una disputa por el balón, apoyó su peso sobre la pierna del joven, provocando una reacción inesperada que terminó en una pequeña trifulca.
El choque de tamaños que desató la polémica
Endrick, que mide apenas 1,73 m, no tardó en empujar a Souttar por la espalda y el escenario se volvió una mini‑pelea. Jugadores de ambas selecciones corrieron al centro del conflicto mientras el joven brasileño recibía un golpe en la cara y caía al suelo. Los videos que circularon en X mostraron la abismal diferencia de estatura y los usuarios compararon al brasileño con David y al defensor con Goliat, avivando el debate en redes.
Una primera mitad con decisiones controvertidas
El altercado no surgió de la nada. En la primera mitad, el VAR anuló un gol de Brasil por una falta de Bruno Guimarães sobre Souttar, y minutos después el defensor australiano, que milita en el Leicester City, fue sancionado con penal por una infracción imprudente contra Danilo. A pesar de esas incidencias, el marcador seguía abierto: Brasil abrió con Vanderson a los tres minutos, pero Australia dio la vuelta con Alessandro Circati y Connor Metcalfe, dejando el encuentro 2‑1 antes del descanso.
Brasil se impone y la polémica sigue en el aire
En la segunda mitad, la igualdad volvió a los 45 + 1 con el penal de Raphinha. A los 69 minutos, Guimarães, recién fichado por el Arsenal, marcó el tercer gol tras una asistencia de Endrick, y Vinícius Júnior cerró la cuenta con otro penal a los 80, sellando el 4‑2 final. El árbitro mostró amarilla a Endrick y a Souttar en el minuto 22 del segundo tiempo, pero ambos siguieron en la cancha.
Repercusiones y miradas hacia adelante
El episodio quedó en la memoria de los fanáticos como una muestra de la dureza que a veces se vive en los amistosos internacionales y avivó el debate sobre la protección de los jóvenes talentos frente a rivales mucho más corpulentos. Para Brasil, la victoria sirvió de revancha tras el empate 1‑1 en el primer amistoso de la ventana FIFA, jugado en Townsville. La gira por Oceanía sigue su curso y el próximo reto del equipo dirigido por Carlo Ancelotti será contra India el 3 de octubre, con la sede aún por confirmar.
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