Detuvieron al exdirector del BND bajo sospecha de espionaje a favor de un servicio extranjero
La Fiscalía Federal alemana ordenó la captura del exjefe del BND y su colaborador por presunto intercambio de secretos de Estado.

La Fiscalía Federal de Alemania ordenó este martes la detención de August Hanning, quien dirigió el Servicio Federal de Inteligencia (BND) entre 1998 y 2005, y de su exjefe de gabinete Manfred D., bajo sospecha de espionaje, obtención de secretos de Estado y tentativa de traición. Los arrestos se produjeron en los distritos de Bad Tölz‑Wolfratshausen, en Baviera, y en Steinfurt, en Renania del Norte‑Westfalia, y se registraron también sus domicilios en Berlín.
El operativo policial que culminó en los arrestos
Agentes de la Oficina Federal de Policía Criminal (BKA) ejecutaron las órdenes de captura después de una investigación que arrancó en mayo de 2026. La causa se abrió tras un registro en la vivienda de Hanning realizado por la Fiscalía de Hamburgo en septiembre de 2025, dentro de un proceso contra Christina Block y otras personas. Desde ese momento, la Fiscalía Federal trabajó codo a codo con el propio BND y el BKA para desentrañar una supuesta red de filtración de documentos clasificados.
Trayectoria de los investigados
August Hanning fue presidente del BND desde diciembre de 1998 hasta noviembre de 2005 y, después, se desempeñó como secretario de Estado en el Ministerio Federal del Interior hasta noviembre de 2009. Manfred D. empezó como jefe de gabinete de Hanning dentro del BND y, más tarde, trabajó como asistente parlamentario en el Ministerio del Interior. Entre 2012 y 2026 volvió al BND como jefe de gabinete de varios directores sucesores, posición que le dio acceso a información reservada.
Los cargos y la supuesta trama de venta de documentos
Según la acusación, a partir de la primavera de 2010 Manfred D. habría entregado de forma continuada a Hanning alrededor de 2.000 documentos reservados del BND a cambio de dinero. La Fiscalía sostiene que el exdirector utilizó ese material en su actividad de consultoría privada, infringiendo la restricción de uso interno del servicio. Entre los papeles se encontraban informes de inteligencia dirigidos al poder ejecutivo y a la Cancillería Federal.
En al menos un caso, Hanning habría elaborado un análisis para un “oficial de un servicio de inteligencia extranjero”, basado en los documentos recibidos. La investigación no ha identificado al servicio receptor ni ha confirmado si el informe llegó a su destino, pero la Fiscalía lo califica como intento de traición y espionaje traidor.
Contexto y repercusión del caso
Este episodio se inserta en una serie de escándalos de filtración de información que han sacudido a la inteligencia europea en los últimos años, desde los archivos de la CIA en Europa hasta casos de espionaje industrial. La sospecha de que Hanning mantuvo una relación estrecha con un representante de otro servicio de inteligencia añade una capa de complejidad política, pues sugiere una red de contactos que trasciende fronteras.
El hecho ha generado preocupación en los círculos de seguridad alemanes, que temen una posible vulnerabilidad en la gestión de datos clasificados. El BND ha anunciado una revisión interna de sus protocolos de acceso y una mayor vigilancia de los exfuncionarios que continúan trabajando en el sector privado.
Próximos pasos judiciales
Los dos detenidos comparecerán este martes ante el juez instructor del Tribunal Federal de Justicia, quien les comunicará formalmente los cargos y decidirá si deben permanecer en prisión preventiva. La Fiscalía ha solicitado medidas cautelares estrictas, mientras que la defensa aún no ha presentado argumentos públicos.
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