Denuncian cobro de $9.500 en tres cuadras y vuelven a cuestionar la fiscalización de taxis en la Terminal de Ómnibus
Una periodista denuncia un cobro inflado y vuelve a poner la lupa sobre la fiscalización de los taxis en la Terminal.

El viernes a primera hora, la periodista cordobesa Mercedes Ninci subió a un taxi frente a la Terminal de Ómnibus y, a los tres bloques de la parada, el taxímetro marcó $9.500. La conductora había llegado en colectivo desde Buenos Aires y había acordado una bajada de bandera de $2.500, pero el reloj mostró una cifra mucho mayor.
La denuncia de Ninci y los indicios de irregularidad
Ninci, al percatarse del salto inesperado, preguntó al chofer por el valor de la bajada de bandera. El taxista confirmó los $2.500, pero el medidor siguió subiendo. Según su relato, el conductor alegó que el taxímetro “recién se me rompió” y propuso fijar el precio al llegar al destino. Además, el vehículo intentó desviar la ruta indicada y el medidor estaba oculto bajo una franela, solo visible cuando el auto giraba.
Otro detalle que llamó la atención fue la ausencia del cartel identificatorio que, por normativa municipal, debe estar en la parte posterior del asiento del acompañante. Sin esa señal, el taxista incumple una de las exigencias básicas para operar en la ciudad.
¿Quién controla los taxis en la Terminal?
Ante la falta de elementos visibles de control, Ninci preguntó en sus redes sociales: “¿Quién controla los taxis en la Terminal de Ómnibus de la Ciudad de Córdoba? Nadie?”. La publicación etiquetó al intendente Daniel Passerini y denunció la inexistencia de cámaras de seguridad que pudieran registrar la interacción entre pasajeros y conductores.
El gremio de taxistas pide más fiscalización
Claudio López, vicepresidente de la Organización Sindical de Conductores de Taxis de Córdoba (O.S.C.T.C.), calificó el hecho como aislado, pero advirtió que vuelve a poner en tela de juicio la fiscalización municipal. “El transporte de Córdoba está en crisis y la fiscalización es muy precaria”, sostuvo el dirigente.
López solicitó una mayor presencia de los organismos de control en puntos críticos como terminales, aeropuertos y calles principales, y pidió que los servicios de taxis operados por aplicaciones sean inspeccionados con la misma rigurosidad que los tradicionales, para garantizar precios justos y calidad.
Seguridad de pasajeros y turistas
El gremio enfatizó que la seguridad de los usuarios es su prioridad. En el caso de viajeros que llegan a Córdoba en ómnibus, López aseguró que no hay una ola de estafas a turistas en la Terminal, aunque reconoce que se han registrado casos esporádicos en años anteriores.
Respecto a la denuncia de Ninci, la organización indicó que está a la espera de las pericias de Movilidad Urbana para verificar la documentación del vehículo y determinar si realmente hubo una estafa. Mientras tanto, el propietario del taxi deberá presentarse ante el municipio para que se revise el funcionamiento del taxímetro.
Contexto regulatorio y antecedentes
En los últimos años, la Municipalidad de Córdoba ha sido criticada por la escasa supervisión de los taxis, sobre todo en zonas de alta afluencia como la Terminal de Ómnibus. Denuncias de cobros exagerados y de vehículos sin la señalización obligatoria han alimentado la percepción de una fiscalización insuficiente.
Las normas vigentes exigen que todo taxi cuente con un taxímetro certificado, cartel identificatorio y, en algunos casos, cámaras internas para proteger al pasajero. El incumplimiento vulnera la ley y genera desconfianza, lo que lleva a muchos usuarios a preferir aplicaciones de transporte por la percepción de mayor control.
La denuncia de Mercedes Ninci reaviva el debate sobre la necesidad de fortalecer los controles y de implementar tecnologías que permitan una mayor trazabilidad del servicio, como sistemas de geolocalización en tiempo real y la obligatoriedad de cámaras en los vehículos.
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