Coipo leucístico sorprende a guías en Altas Cumbres: un avistaje inédito en la zona de Traslasierra
Guías de montaña registran un coipo leucístico en Altas Cumbres, generando debate sobre genética y conservación.

Un grupo de guías de turismo de montaña capturó en vídeo a un coipo leucístico mientras cruzaba un arroyo a 1.700 m s.n.m. en la región de Altas Cumbres, Traslasierra. La escena, publicada en redes sociales, despertó la curiosidad de naturalistas y amantes de la fauna cordobesa, que nunca habían visto a este roedor con una coloración tan clara.
El avistaje inesperado en Altas Cumbres
Los guías, con más de diez años de laburo en la zona, aseguraron que nunca habían registrado un ejemplar con ese pelaje casi blanco. Decidieron filmar al animal desde una distancia prudente, evitando cualquier interferencia que pudiera generar estrés. «Queríamos respetar al coipo y que la gente no se acercara demasiado», comentó uno de los guías.
Leucismo vs albinismo: la diferencia genética
El leucismo es una alteración genética que reduce la cantidad de melanina en la piel y el pelo, pero deja intacta la pigmentación ocular. En cambio, el albinismo elimina por completo la melanina, lo que deja los ojos rosados o rojizos. En el caso del coipo filmado, los ojos permanecían oscuros, lo que confirmó a los expertos que se trataba de leucismo y no de albinismo.
Este trastorno es poco frecuente en la fauna silvestre argentina y, cuando aparece, suele ser más visible en especies de pelaje oscuro. El hallazgo abre una ventana para estudiar la genética de la población local y evaluar si existen factores ambientales que favorezcan la aparición de estos rasgos.
El coipo en el ecosistema cordobés
El coipo (Myocastor coypus), también llamado falsa nutria, es un roedor semiacuático que habita riberas de ríos, arroyos y lagunas con vegetación abundante. Su cuerpo robusto, incisivos anaranjados y patas traseras parcialmente palmeadas le permiten nadar y bucear con destreza. En los ecosistemas de agua dulce cumple una función clave al controlar la vegetación y servir de presa a depredadores como el zorro y el águila.
Sin embargo, su presencia también genera conflictos con la actividad agrícola, ya que puede dañar cultivos cercanos a los cauces. El avistaje del coipo leucístico ha reavivado el debate sobre la necesidad de monitorear más de cerca a estas poblaciones y registrar cualquier anomalía genética que se presente.
Reacción de los guías y medida de protección
Para evitar una afluencia masiva de curiosos que pudiera alterar el hábitat, los guías mantuvieron en reserva la ubicación exacta del punto de observación. La medida busca preservar el entorno y evitar que el estrés humano ponga en riesgo la supervivencia del ejemplar.
El video se difundió como un llamado a valorar y proteger la fauna de las sierras cordobesas. En la comunidad de naturalistas, el avistaje ha impulsado la discusión sobre la implementación de programas de monitoreo genético que ayuden a conservar la biodiversidad de la región.
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