Irkutsk encierra a casi 200 trabajadores tras la muerte sospechosa de una técnica de peste
La muerte de la técnica Daria Shipilova lleva a que casi 200 científicos queden aislados en Irkutsk.

Irkutsk encierra a casi 200 trabajadores tras la muerte sospechosa de una técnica de peste
Daria Shipilova, de 28 años, falleció de una neumonía no identificada mientras trabajaba con la bacteria de la peste; cientos de colegas permanecen bajo aislamiento.

La muerte de Daria Shipilova desata la alerta sanitaria
El 27 de septiembre la joven técnica Daria Shipilova comenzó a presentar síntomas respiratorios que rápidamente empeoraron. Fue internada el 29 de septiembre en el hospital de Shélejov y, tres días después, falleció. Shipilova trabajaba a diario en el Instituto de Investigación Antipeste de Siberia, donde manipula Yersinia pestis, el agente causante de la peste, lo que encendió las alarmas entre los científicos y las autoridades sanitarias.
Más de ciento noventa empleados confinados en el complejo
Desde el 2 de octubre, las autoridades locales impusieron una cuarentena total en el edificio del instituto y en el Laboratorio del Lejano Oriente. Un total de 197 contactos fueron identificados; 189 de ellos siguen bajo observación médica dentro del mismo complejo, sin permiso para salir. Los trabajadores duermen en salas comunes, comparten la cocina y, según fuentes dentro del recinto, pasan el tiempo leyendo, jugando al ajedrez o revisando protocolos para mantener la moral.
Lo que indica la autoridad sanitaria federal
El comunicado oficial emitido el 4 de octubre descartó una relación directa entre la enfermedad de Shipilova y la peste, calificando la causa de fallecimiento como una “neumonía de etiología no estable”. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda, para casos de peste neumónica sospechosa, siete días de antibióticos a los contactos estrechos, lo que explica la dureza del aislamiento impuesto.
Expertos entre la duda y la sospecha
La ausencia de casos secundarios hasta el 5 de octubre genera incertidumbre. Algunos analistas subrayan que la peste neumónica suele evolucionar en menos de 48 horas y temen que el diagnóstico haya demorado demasiado. Otros recuerdan episodios parecidos, como el accidente del Centro Vector en 2004, cuando la OMS tardó una semana en confirmar una exposición al ébola, lo que alimentó la desconfianza en la rapidez de la respuesta.
El reloj sigue corriendo: próximos pasos
Si los protocolos se cumplen al pie de la letra, el 9 de octubre será la fecha clave para determinar si la cadena de transmisión se ha detenido. Mientras tanto, los científicos siguen confinados, trabajando entre tubos de ensayo y documentos, a la espera de una respuesta definitiva que permita levantar la cuarentena y volver a la normalidad.
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