Trump respalda a Flávio Bolsonaro y renueva su “Corolario Monroe” en la disputa latinoamericana
El expresidente estadounidense vuelve a poner el foco en Brasil, mientras su estrategia busca contener la expansión china en la región.

Desde la Casa Blanca, Donald Trump volvió a pronunciarse sobre la contienda presidencial brasileña, señalando que sigue siguiendo de cerca la carrera entre Flávio Bolsonaro y Luiz inácio Lula da Silva. El exmandatario subrayó que Brasil representa una pieza clave para la agenda geopolítica de EE. UU. en América del Sur y que, de resultar victorioso Bolsonaro, la influencia de Washington podría consolidarse de forma decisiva.
El “Corolario Trump” a la Doctrina Monroe
En los últimos meses la administración Trump ha impulsado una serie de iniciativas que él mismo denomina el «Corolario Trump a la Doctrina Monroe». La propuesta parte de la política de 1823, que buscaba mantener a las potencias europeas fuera del hemisferio, y la reinterpreta para frenar la expansión de China dentro del bloque de los BRICS. Según fuentes de la Casa Blanca, la estrategia incluye acuerdos energéticos, desarrollo de cadenas de suministro de materias primas estratégicas, proyectos de inteligencia artificial y cooperación en defensa regional.
La carrera electoral brasileña y la jugada de Washington
Los últimos sondeos sitúan a Lula y a Flávio Bolsonaro prácticamente empatados para la primera vuelta, lo que convierte a Brasil en un tablero de alto riesgo para la diplomacia estadounidense. Trump mantuvo una postura cautelosa cuando lo interrogaron directamente, pero sus contactos dentro del establishment brasileño perciben una señal clara de apoyo al candidato del Partido Liberal. Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio y residente en Estados Unidos, mantiene líneas directas con la administración, lo que refuerza la hipótesis de una coordinación discreta pero eficaz.
Reacciones de los vecinos y la pugna con China
Argentina, Chile, Bolivia y Paraguay ya han aceptado algunos de los proyectos propuestos por Washington, lo que, según analistas, constituye la primera ola de la agenda del Corolario. En contraste, Perú y Colombia adoptan una postura más ambivalente, recordando que la presencia china en la región se ha intensificado mediante inversiones en infraestructura y tecnología. La disputa entre la visión de Trump y la de los BRICS se vuelve, pues, un juego de pesos y contrapesos donde cada gobierno evalúa su posición frente a los intereses de ambas potencias.
Perspectivas para la política latinoamericana
Si Flávio Bolsonaro logra imponerse, se espera que Washington busque “resetear” las relaciones bilaterales con Brasil, que hasta ahora mostraron reticencia a la agenda estadounidense. En caso contrario, el expresidente ya insinuó que podría volver a pronunciarse públicamente a favor de Bolsonaro, tal como lo hizo en Perú cuando la balanza electoral se inclinó. La jugada se inserta dentro de un patrón más amplio: Trump ya respaldó a candidatos como Javier Milei en Argentina o Rodrigo Paz en Bolivia, y en cada caso su apoyo coincidió con una victoria.
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