Zelenskiy insiste en una tregua marítima en el Mar Negro y espera la respuesta de Moscú en la ONU
Zelenskiy vuelve a impulsar una tregua en el Mar Negro mientras Moscú decide su próximo paso.

El presidente ucraniano Volodímir Zelenskiy, en la cumbre de la Plataforma de Crimea que se realizó al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, volvió a pedir una tregua en el Mar Negro. La solicitud, hecha el miércoles 23 de septiembre, quedó a la espera de la respuesta de Moscú, que ahora tiene la pelota en su cancha.
Propuestas de Egipto, India y Turquía
Zelenskiy recordó que Egipto, India y Turquía entregaron por escrito planes para restablecer la navegación segura de buques mercantes. Según el mandatario, esas iniciativas ya están “sobre el papel” y podrían servir de base para un acuerdo que garantice el tránsito de granos y otros productos esenciales, reactivando una ruta que ha quedado prácticamente paralizada.
El bloqueo del Mar Negro y su impacto en la economía
Desde el inicio de la invasión rusa en 2022, los ataques a buques y puertos del Mar Negro han reducido a la mínima expresión el flujo de carga. La interrupción afecta directamente a los mercados internacionales y a países como Argentina, que depende de fertilizantes y alimentos que llegan por esa vía. Cada día de bloqueo encarece la guita de los agricultores y pone en riesgo la seguridad alimentaria mundial.
Apoyo internacional y presión a Moscú
La Unión Europea, junto a Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y varias naciones de Asia‑Pacífico, respaldó la petición ucraniana en la reunión del Consejo de Seguridad previa a la Asamblea General. La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, leyó un comunicado junto al ministro de Exteriores ucraniano Andri Sibiga y al francés Jean‑Noël Barrot, exigiendo a Rusia un alto fuego “completo, inmediato e incondicional”.
Riesgos de invierno y la urgencia de una tregua
Ucrania teme que el crudo invierno impulse a Moscú a intensificar los ataques contra infraestructuras energéticas y portuarias, poniendo en jaque la calefacción y la electricidad de la población civil. Una tregua en el Mar Negro permitiría asegurar al menos el corredor de alimentos y evitar que la escasez se convierta en una crisis humanitaria que se extienda más allá de la región.
En definitiva, la decisión de Moscú será determinante. Si la respuesta es positiva, la comunidad internacional podrá avanzar hacia negociaciones más amplias; de lo contrario, el bloqueo marítimo seguirá mermando la economía ucraniana y encareciendo los precios de los alimentos en todo el planeta.
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