Lula denuncia la pérdida de credibilidad de la ONU y culpa al Consejo de Seguridad de ser rehén del veto
El presidente brasileño arremete contra el veto del Consejo y exige una ONU más eficaz en medio de la guerra en Gaza.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio «Lula» da Silva, abrió la 81ª Asamblea General de la ONU en Nueva York con una frase que dejó la sala sin aire: la organización está fracasando en liberar a la humanidad del flagelo de la guerra y su credibilidad nunca ha estado tan baja. En su décimo discurso ante el pleno, el mandatario brasileño apuntó directamente a la parálisis del Consejo de Seguridad y lanzó un llamado a elegir entre un multilateralismo funcional o una fragmentación cada vez más profunda.
Lula arremete contra el veto permanente del Consejo de Seguridad
Sin pelos en la lengua, Lula criticó el derecho de veto de los cinco miembros permanentes del Consejo, calificándolo de «carga que convierte a todos en rehenes». Recordó que Brasil, desde la fundación de la ONU, ha denunciado la concentración de poder en unas cuantas naciones y sostuvo que esa dinámica impide que la comunidad internacional actúe con la rapidez que exigen los conflictos actuales. Para el presidente sudamericano, la falta de reformas está “cortando la sangre” de la diplomacia global.
Gaza: una guerra que exige una solución negociada
El mandatario dedicó parte de su intervención a la guerra en Gaza, condenando la violencia y señalando al gobierno de Netanyahu como responsable de la escalada. Al mismo tiempo, advirtió que los civiles israelíes también están pagando un precio altísimo por los ataques de Hamas. Lula pidió una solución negociada que garantice la dignidad de ambas poblaciones y evitó tomar partido abierto, insistiendo en la necesidad de proteger a los civiles por encima de cualquier agenda política.
Brasil busca alianzas sin convertirse en patio trasero
En otro punto de su alocución, Lula dejó claro que Brasil no quiere ser «el patio trasero de nadie». El mensaje, dirigido a Estados Unidos, subrayó que el país sudamericano está abierto a cooperar en la lucha contra el crimen organizado, pero no necesita portaaviones custodiando sus costas. En cambio, Brasil apuesta por fortalecer sus propias instituciones y buscar socios que favorezcan el desarrollo sin ceder soberanía, una postura que refleja la creciente independencia de la política exterior latinoamericana.
Guterres avisa sobre IA y armas autónomas
El secretario general, António Guterres, acompañó la crítica de Lula con una alerta sobre la creciente influencia de la inteligencia artificial y las armas letales autónomas. «La IA ha tomado por sorpresa incluso a quienes la alumbraron», advirtió, y pidió normas multilaterales para evitar que la tecnología se convierta en un nuevo campo de batalla. Guterres también señaló que, aunque el mundo avanza hacia un orden multipolar, los mercados están fracturados y la cooperación mengua, y advirtió que la competencia entre potencias no tiene por qué convertirse en confrontación.
La Asamblea General, que se extiende del 22 al 28 de septiembre, reúne a 71 jefes de Estado, 45 jefes de Gobierno y 11 vicepresidentes, además de cincuenta ministros y un príncipe heredero. En este escenario, el discurso de Lula se perfila como una de las intervenciones más contundentes, marcando un llamado a la acción para que la ONU recupere la confianza que, según él, ha perdido.
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