Uruguay ajusta el convenio con médicos cubanos bajo la presión de EE.UU.
Montevideo renegocia el pago a los médicos cubanos para evitar sanciones estadounidenses y preservar la atención médica especializada.

Washington aprieta y Montevideo responde
El Gobierno de Uruguay anunció este lunes una revisión del convenio con Cuba para la contratación de médicos cubanos, después de que la embajada estadounidense advirtiera sobre la posible inclusión del país en una lista de “trabajo forzoso”. La alerta vino del Departamento de Estado, que recordó que la administración de Donald Trump había señalado a Uruguay en un informe por el vínculo financiero que mantiene con el régimen cubano.
Qué indica el informe de EE.UU.
Según el reporte, en 2023 participaron 21 médicos cubanos en las misiones uruguayas, una cifra muy alejada de los 3.650 que ejercen en México bajo el mismo esquema. Washington sostiene que el modelo cubano implica que los salarios se pagan al Estado de La Habana y no directamente a los profesionales, lo que el gobierno estadounidense califica como una forma de esclavitud moderna.
Respuesta del Ejecutivo uruguayo
El presidente interino Yamandú Orsi ordenó que la Cancillería, el Ministerio de Salud Pública, la Administración de los Servicios de Salud del Estado y el Banco de Previsión Social trabajen en una reforma que garantice pagos directos a los médicos cubanos, sin romper el convenio firmado en 2007. Alejandro Sánchez, secretario de Presidencia, recordó que el programa ha permitido que miles de uruguayos accedan a atenciones que de otro modo serían impagables.
Declaraciones del canciller
Mario Lubetkin, canciller de Uruguay, subrayó que la asistencia cubana se mantendrá mientras se abre un canal de diálogo con Washington. «Tenemos conversaciones permanentes en política exterior y queremos que todas las partes se sientan cómodas con las decisiones del Estado», afirmó en rueda de prensa, añadiendo que la experiencia de los profesionales cubanos ha sido «extraordinaria» y que se preservarán los resultados positivos.
Historia y resultados del programa
El acuerdo bilateral, firmado en 2007, estaba pensado para que brigadas cubanas ofrecieran cirugía oftalmológica a la población. Hasta julio del año pasado se habían registrado más de 900.000 consultas, 118.000 cirugías de ojos y 218.000 pesquisas. El BPS destina alrededor de 250.000 dólares anuales para cubrir estipendios, pasajes y otros costos, una inversión que el gobierno considera estratégica para la salud pública.
Implicancias para la región
El caso uruguayo se suma a una tendencia que afecta a varios países sudamericanos. Mientras México sigue recibiendo a miles de médicos cubanos, Uruguay busca equilibrar la necesidad de atención especializada con la exigencia de EE.UU. de eliminar cualquier vínculo con lo que describen como mano de obra esclava. La decisión de modificar el esquema de pago podría sentar un precedente para otras naciones que dependen de las misiones médicas de La Habana.
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