Alerta aérea en Riyadh: explosiones y humo cerca del aeropuerto internacional
Una madrugada de ruido y fuego dejó a la capital saudí bajo techo mientras se investigaba la amenaza.

Explosiones sacuden la madrugada y la población se refugia bajo techo
Arabia Saudí activó una alerta aérea en la capital, Riyadh, a las 02:58 del sábado, después de que varios vecinos escucharan dos detonaciones que hicieron temblar ventanas en el norte de la ciudad y en el centro. La señal, emitida por la defensa civil, ordenó a la gente permanecer en sus casas mientras se evaluaba una posible “amenaza aérea hostil”. Un joven de 27 años, que vive en el barrio de Al-Masmak, describió el temblor como un golpeteo que sacudió su apartamento, mientras otro residente del distrito de Al-Olaya lo calificó de “aterrador” al ver la demora en la activación del aviso.
El aeropuerto internacional paralizado y pasajeros en vilo
Al mismo tiempo, FlightRadar24 confirmó que el Aeropuerto Internacional King Khalid quedó sin tráfico aéreo durante casi treinta minutos. Vuelos programados fueron cancelados o postergados y el suelo de la pista se cubrió de humo negro y llamas que surgieron en las inmediaciones del aeródromo. El personal de tierra y los viajeros, ataviados con chaquetas de invierno, esperaban sin saber cuándo se reanudaría el servicio, mientras los servicios de emergencia trabajaban para contener el incendio.
La alerta se levanta, pero la sensación de vulnerabilidad persiste
La señal de alerta se dio por concluida alrededor de las 03:30, tras una inspección que no logró identificar con certeza el origen del proyectil: ¿misil, dron o algún tipo de cohete? Las autoridades de defensa civil señalaron que la amenaza provenía de la zona norte del país, sin ofrecer más detalles. Aun con la calma aparente, la población quedó con la sensación de que el cielo de Riyadh ya no es una garantía de seguridad.
Contexto del conflicto yemení y sus repercusiones en Arabia Saudí
El episodio se inserta en la larga guerra civil de Yemen, que arranca en 2014 cuando los rebeldes hutíes tomaron Saná y otras provincias. Desde 2015, la coalición liderada por Arabia Saudí interviene con bombardeos y apoyo terrestre al gobierno yemení reconocido internacionalmente. En los últimos meses los hutíes anunciaron haber tomado el estrecho de Bab al‑Mandab, una vía estratégica que controla el paso del crudo saudí por el estrecho de Ormuz. La presión sobre esa ruta ha encendido las alarmas en Riad, que depende del tránsito marítimo para gran parte de sus exportaciones de petróleo.
Riyadh acusó recientemente a los hutíes de un ataque contra La Meca, calificándolo de “cobarde ataque terrorista”; los rebeldes desmintieron la acusación y la tacharon de mentira. Mientras tanto, la defensa saudí ha lanzado decenas de ataques aéreos contra posiciones hutíes sin lograr detener su avance en el sur de Yemen, lo que mantiene la tensión en la frontera norte del reino.
Apoyo estadounidense y la compra de cazas F‑35
En medio de la escalada, Washington aprobó la venta de 48 cazas F‑35 a Arabia Saudí por 24.300 millones de dólares. La operación busca reforzar la capacidad defensiva del reino frente a amenazas aéreas presentes y futuras, y se produce en el marco de una relación tensa entre EE. UU. e Irán, que también influye en la dinámica del conflicto yemení.
Impacto humanitario y medidas de defensa a futuro
Los combates renovados en Yemen han desplazado a más de 112.000 personas y obligado a casi 3.000 yemeníes a cruzar el mar hacia Djibouti, según la ONU. La crisis humanitaria se agrava mientras la población de Riyadh convive con la incertidumbre de nuevos ataques aéreos en territorio saudí. Las autoridades han prometido reforzar la red de radares y sistemas de defensa en el norte del país, zona donde se detectó el humo. Expertos advierten que la presencia de la Guardia Revolucionaria iraní en la costa recientemente ocupada por los hutíes podría complicar aún más la situación y elevar la probabilidad de incidentes aéreos sobre suelo saudí.
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