EE.UU. impulsa a Venezuela como eje energético del hemisferio occidental
EE.UU. traza una hoja de ruta para posicionar a Venezuela como pilar energético del bloque occidental.

EE.UU. impulsa a Venezuela como eje energético del hemisferio occidental
El secretario del Interior de Estados Unidos, Doug Burgum, anunció este lunes en la reunión de energía del G20, celebrada en Houston, que Washington está trazando una hoja de ruta para convertir a Venezuela en un pilar de su estrategia de suministro energético. La medida busca reforzar la oferta del bloque occidental y rebajar la dependencia de los productores de Oriente Medio.
Invitación histórica al G20
Aunque Venezuela no integra el club del G20, la administración de Donald Trump la invitó a participar en los foros vinculados a la agenda energética. La delegación venezolana, encabezada por la ministra de Hidrocarburos, Paula Henao, sostuvo encuentros bilaterales con autoridades y compañías estadounidenses, y mantuvo conversaciones paralelas con empresas del sector fuera del programa oficial.
Más allá del crudo: carbón y redes eléctricas
El plan de Burgum no se limita al petróleo. El secretario subrayó que Washington está evaluando la incorporación del carbón venezolano tanto para exportación como para alimentar la red eléctrica que el país necesita reconstruir. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) ajustó recientemente una licencia que permite a firmas estadounidenses operar con productores estatales de carbón, reactivando un mercado que llevaba años en pausa.
Según Burgum, la puesta en marcha de la infraestructura eléctrica venezolana demandará volúmenes mayores de energía, lo que abrirá oportunidades para equipos y servicios de compañías norteamericanas.
Proyecciones de producción y refinerías
El secretario de Energía, Chris Wright, señaló que la producción de crudo venezolana podría más que duplicarse para finales de 2027. Una parte importante de esos barriles estaría destinada a refinerías estadounidenses, lo que implicaría inversiones en equipos, logística y soporte técnico provenientes de EE.UU.
Geopolítica del estrecho de Ormuz
El impulso a Venezuela se produce en medio de la creciente vulnerabilidad de las rutas energéticas de Oriente Medio, agravada por la guerra entre Irán y Estados Unidos y por las restricciones que afectan al estrecho de Ormuz, una de las arterias más estratégicas del transporte mundial de petróleo. La Casa Blanca ve en América Latina una alternativa para garantizar la disponibilidad de combustibles y reducir la exposición a posibles interrupciones.
El presidente Trump, en declaraciones públicas, vinculó la estrategia venezolana con la necesidad de compensar los costos de las operaciones estadounidenses en el exterior, asegurando que “nos saldaremos de Irán, a menos que decidamos permanecer y quedarnos con el petróleo, como en Venezuela”.
Inversiones y perspectivas
La visita de la delegación venezolana a Houston llega pocas semanas después de que Washington y Caracas firmaran un acuerdo petrolero que amplió la presencia de empresas estadounidenses en proyectos de extracción. Al mismo tiempo, gigantes como Chevron y la italiana Eni están evaluando nuevas inversiones para elevar la capacidad productiva del país.
Si bien la propuesta de EE.UU. implica desafíos políticos y logísticos, la combinación de crudo, carbón y una red eléctrica en proceso de recuperación podría convertir a Venezuela en un punto de apoyo clave para el suministro energético del hemisferio occidental.
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