Trump insta a Zelenskiy a frenar los bombardeos a refinerías rusas por la escasez global de diésel
El expresidente estadounidense advierte que los ataques a la infraestructura energética rusa agravan la crisis de combustible en todo el planeta.

Trump insta a Zelenskiy a frenar los bombardeos a refinerías rusas por la escasez global de diésel
El ex presidente de EE. UU., Donald Trump, lanzó este domingo una advertencia directa a Volodímir Zelenskiy, pidiéndole que detenga los bombardeos ucranianos contra refinerías de diésel en territorio ruso. La declaración se dio durante su segunda jornada de visita a Irlanda, donde sostuvo que los ataques están empeorando la escasez mundial de combustible y perjudicando a todos, no solo a Rusia.
La advertencia se hizo frente a la prensa irlandesa
Frente a los periodistas, Trump afirmó: «Tiene que dejar de sacar de combate el combustible diésel en Rusia. Hablamos con el señor Zelenskiy al respecto… No ataquen el diésel porque eso está perjudicando al mundo». El mandatario vinculó la falta de diésel en los mercados internacionales a las operaciones ucranianas sobre la infraestructura petrolera rusa, descartando que la raíz del problema sea la situación en Oriente Medio.
Ucrania intensifica los asaltos a la infraestructura petrolera rusa
Horas después, la inteligencia de defensa ucraniana (GUR) confirmó un nuevo asalto contra la refinería Slaviansk‑ECO, ubicada en la región de Krasnodar, al sur de Rusia. Según el comunicado, drones y unidades del Departamento de Operaciones Activas lograron impactar una unidad clave de procesado de crudo y el depósito de combustible, generando un denso humo y un incendio de gran magnitud. La ofensiva forma parte de una campaña de largo alcance que, según Kiev, busca debilitar el motor financiero del Kremlin al reducir sus exportaciones de derivados.
Reacción del Kremlin y el juego diplomático
El Kremlin no descartó la posibilidad de abrir una nueva ronda de negociaciones tripartitas en octubre, aunque rechazó rotundamente la propuesta de Zelenskiy de una cumbre entre Vladimir Putin y el presidente ucraniano en suelo estadounidense. El vocero Dmitri Peskov calificó de «imposible» un encuentro cara a cara en el G20 de Miami, insistiendo en que cualquier diálogo debe celebrarse en Rusia. Por su parte, el asesor de política exterior Yuri Ushakov admitió que aún no existe un paquete coordinado, pero señaló que la cuestión territorial sigue siendo el eje central de las conversaciones.
El intento de Trump de reactivar la mesa de paz
El llamado de Trump se inserta en un esfuerzo diplomático que su administración impulsó la semana pasada. Jared Kushner, enviado especial y yerno del expresidente, y Steve Witkoff se trasladaron a Moscú el 5 de septiembre para reunirse con Putin, y al día siguiente visitaron Kiev para conversar con Zelenskiy. Kushner declaró que ambas partes mantienen la disposición de negociar, aunque aún falta definir la fórmula adecuada. Ushakov confirmó que Trump y Putin hablaron por teléfono el 8 de septiembre, abordando el intercambio de prisioneros y el avance de las gestiones de paz.
Contexto: la guerra y la presión sobre el combustible
La guerra, que ya supera los cinco años, sigue siendo el conflicto más letal en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Los ataques de largo alcance, tanto aéreos como con drones, se han intensificado en los últimos meses, elevando el número de víctimas civiles a niveles sin precedentes y manteniendo la presión sobre la infraestructura energética de Rusia. La escasez de diésel, que ya afectaba a países de América Latina y África, ahora se ve agravada por la destrucción de refinerías clave, lo que genera preocupación en los mercados internacionales y en los gobiernos que dependen de importaciones de combustible.
En medio de este escenario, la postura de Trump busca posicionarse como mediador que puede equilibrar la necesidad de seguridad de Ucrania con la urgencia de estabilizar los precios del diésel a nivel global. La comunidad internacional observa con cautela si la presión sobre Zelenskiy logra traducirse en una moderación de los ataques o si, por el contrario, la estrategia ucraniana de debilitar la economía rusa se mantiene como una pieza central de su ofensiva.
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