Salud

Siestas extensas: la alerta que la ciencia acaba de confirmar

La ciencia advierte que dormir demasiado durante el día eleva la probabilidad de fallecer, sobre todo si la siesta es matutina.

Siestas extensas: la alerta que la ciencia acaba de confirmar

El estudio que encendió la alarma

Un grupo de investigadores de la Universidad de Barcelona siguió a 1.338 personas mayores de 56 años con pulseras de actigrafía durante dos semanas y los acompañó durante 19 años. Cada vez que alguno de los participantes se quedaba dormido entre las 9:00 y las 19:00, el registro lo contabilizaba como siesta. Los números no mienten: una hora extra de sueño diurno aumentó en un 13 % la probabilidad de fallecer, y cada siesta adicional sumó un 7 % de riesgo.

Cuando la siesta matutina se vuelve peligrosa

Dormir después del almuerzo es algo natural, pero despertarse antes del mediodía y volver a acostarse suele ser señal de somnolencia diurna excesiva. Ese patrón está ligado a problemas como apnea del sueño, dolor crónico, depresión, desajustes del ritmo circadiano y enfermedades cardiopulmonares. En otras palabras, el cuerpo está pidiendo más descanso porque la noche no le dejó dormir bien.

Investigaciones previas ya habían vinculado las siestas tempranas con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer, lo que sugiere una relación de ida y vuelta entre deterioro cognitivo y la necesidad de dormir en la mañana.

¿Cuánto es demasiado? La línea roja de la siesta

Los datos apuntan a que una siesta corta, de entre uno y 29 minutos, sigue siendo beneficiosa: mejora la alerta, reduce la somnolencia y no se asocia con riesgos para la salud. Los llamados “power naps” pueden incluso proteger contra el deterioro cognitivo en adultos mayores.

En cambio, cuando el sueño diurno supera los 30‑60 minutos, el riesgo cardiovascular y la mortalidad empiezan a subir. La hora crítica se sitúa justo antes de la primera hora completa, momento en que el cuerpo entra en fases de sueño profundo que entorpecen el ritmo nocturno.

Qué pensar los cordobeses sobre sus costumbres

En Córdoba, la tradición de cerrar los comercios al mediodía y tomarse una pausa bajo la sombra sigue muy viva, sobre todo en el interior. Este hallazgo invita a replantear no solo la duración sino también el momento del descanso. Si necesitás una pausa, preferí una siesta breve después de la comida y evitá dormir antes de las 12:00 si sentís cansancio excesivo.

Cuando la necesidad de dormir largas horas se vuelve recurrente, lo más sensato es consultar a un profesional de la salud. Un sueño diurno prolongado puede ser la primera señal de una condición que requiera diagnóstico y tratamiento.

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