Muere el rey Harald V de Noruega a los 89 años y se cierra una era
El rey Harald V muere a los 89 años, dejando una monarquía modernizada y una nación en luto.

El viernes 28 de agosto el rey Harald V de Noruega falleció a los 89 años en el Hospital Nacional de Oslo, según informó la Casa Real en un comunicado oficial. La noticia puso fin a una vida dedicada al servicio público y a la modernización de la monarquía escandinava.
Complicaciones en la hospitalización
Harald ingresó el 17 de agosto por una retención de líquidos vinculada a un tratamiento con cortisona. A los pocos días los médicos detectaron una infección bacteriana en la sangre y una anemia hemolítica que agravó su estado, obligando al equipo de cuidados intensivos a intensificar el uso de antibióticos y otras intervenciones.
De la esperanza a la gravedad
Los primeros días del ingreso generaron cierto optimismo: el monarca respondió bien a los antibióticos y, el 24 de agosto, la Casa Real comunicó que su situación era estable y sin cambios relevantes. Sin embargo, en la madrugada del jueves 27 la condición del rey se tornó «muy grave», lo que encendió una alerta nacional y movilizó a los servicios de salud y a la familia real.
La familia al lado del lecho
El príncipe heredero Haakon y la reina Sonja suspendieron sus compromisos oficiales para permanecer al lado del padre y esposo. Haakon y su esposa Mette‑Marit realizaron varias visitas, mientras que la reina Sonja se mantuvo especialmente cercana. También estuvieron presentes la princesa Ingrid Alexandra, el príncipe Sverre Magnus, la princesa Marta Luisa y la princesa Astrid, hermana mayor del rey. Las nietas Maud Angelica, Leah Isadora y Emma Tallulah Behn acompañaron al monarca en sus últimos momentos, y gran parte de la familia se trasladó a Skaugum, la residencia de los herederos, para estar cerca de la capital.
Un reinado que marcó a Noruega
Coronado en 1991, Harald V fue el primer monarca noruego nacido después de la Segunda Guerra Mundial y el primero en ejercer la jefatura del Estado en la era de la globalización. Su mandato se destacó por la defensa de la igualdad de género, la promoción de la energía renovable y una relación cercana con la ciudadanía, llegando a visitar escuelas, fábricas y comunidades del interior del país. La muerte del rey abre la puerta a la sucesión de su hijo Haakon, quien lleva años preparándose para asumir el trono.
Reacciones internacionales y expectativa de ceremonias
Gobiernos y casas reales de todo el mundo enviaron sus condolencias, entre ellos la Corona británica, la Casa Real de Suecia y el presidente de la Unión Europea. La Casa Real noruega anunció que pronto publicará un programa oficial de ceremonias y homenajes. Mientras tanto, el pueblo noruego se congrega en plazas y redes sociales para rendir tributo al rey que, a sus 89 años, dejó una huella profunda en la vida pública del país.
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