La verdad detrás de los baños de agua helada: ¿un mito que nos hace daño?
La verdad sobre los baños de agua helada: ¿un mito que nos hace daño?

Los baños de agua helada han sido aupados como una panacea para el estrés, la inflamación muscular y el refuerzo del sistema inmunológico en los últimos años. Sin embargo, la ciencia ha decidido investigar a fondo esta práctica para determinar si realmente ofrece los beneficios que se le atribuyen. Los investigadores de la Universidad del Sur de Australia llevaron a cabo un metanálisis de 11 estudios globales para evaluar científicamente los supuestos beneficios de las inmersiones en agua helada.
Los resultados, publicados en PLOS One, revelaron que aunque algunos beneficios sí se identificaron, las pruebas existentes se centran principalmente en atletas de élite y no en la población general. Esto significa que, en realidad, la mayoría de las personas que toman baños de agua helada no están aprovechando los beneficios que se le atribuyen.
Uno de los hallazgos más sorprendentes fue que, contrariamente a la creencia popular, los baños en agua helada no redujeron la inflamación, sino que provocaron aumentos significativos de la inflamación tanto inmediatamente como una hora después. Esto refleja una respuesta inflamatoria aguda del cuerpo ante el estrés provocado por el frío, similar al daño muscular provocado por el ejercicio, que posteriormente puede fortalecer los músculos, pero que podría ser perjudicial para personas con patologías preexistentes.
Además, se encontró que las inmersiones en agua helada no tienen un efecto inmediato sobre los niveles de estrés, ni un efecto apreciable a largo plazo. De hecho, los investigadores descubrieron que los participantes que tomaron duchas frías solo otorgaron puntuaciones de calidad de vida ligeramente más altas, pero estos efectos desaparecieron después de tres meses.
La ciencia también ha desmontado los supuestos beneficios de levantarse a las cinco de la mañana, y ahora le toca el turno a los baños de agua helada. A no ser que se sea un atleta de alto rendimiento, ducharse con agua fría solo mejorará la productividad en el sentido de que se tardará menos en ducharse y se podrá dedicar ese tiempo a otras tareas.
Es importante tener en cuenta que la exposición a baños de agua helada puede suponer un riesgo incluso para personas sin patologías previas, por lo que es fundamental consultar con un profesional de la salud antes de adoptar esta práctica. La verdad es que la mayoría de las personas no necesitan tomar baños de agua helada para mejorar su salud, y pueden incluso ser perjudiciales para algunas personas.
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