Estados Unidos intensifica ataques contra Irán en el estrecho de Ormuz
La tensión entre Estados Unidos e Irán sigue aumentando con cada paso, con ataques y contrataques en el estrecho de Ormuz

La tensión entre Estados Unidos e Irán sigue aumentando con cada paso. En la tercera noche consecutiva de operaciones militares ordenadas por el presidente estadounidense Donald Trump, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que había iniciado una nueva ronda de ataques contra Irán, con el objetivo de degradar su capacidad militar en el estrecho de Ormuz.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas, lo que lo convierte en un punto estratégico para el comercio energético internacional. La región ha sido testigo de una creciente tensión entre Estados Unidos e Irán, con ambos países intercambiando acusaciones y amenazas.
Los ataques estadounidenses tienen como objetivo afectar las capacidades ofensivas de las fuerzas iraníes y limitar sus posibilidades de realizar ataques contra objetivos civiles y el tráfico marítimo internacional. El presidente Trump había advertido que su país mantendría la presión militar sobre Irán durante las próximas horas, y cumplió con su palabra.
La agencia de noticias semioficial iraní YJC informó que se escucharon dos explosiones en la isla de Kish, ubicada en el golfo Pérsico, cerca del estrecho de Ormuz. Aunque no se atribuyeron los estallidos a una causa específica, la isla de Kish es un punto estratégico para Irán, y cualquier ataque en la zona podría tener graves consecuencias para la región.
Además de la ofensiva aérea, Estados Unidos anunció que retomará las medidas de bloqueo naval sobre el tráfico marítimo vinculado a Irán. La operación se reactivará por orden del presidente Donald Trump, y las fuerzas del Comando Central de EE.UU. intervendrán contra embarcaciones que intenten ingresar o salir de puertos y zonas costeras iraníes en incumplimiento de las restricciones establecidas por Washington.
Esta medida aumenta la presión sobre una región considerada clave para el comercio energético internacional. Antes del inicio del conflicto, por el estrecho de Ormuz circulaba aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, debido a su conexión entre el golfo Pérsico y los mercados internacionales. La escalada de la tensión entre Estados Unidos e Irán podría tener graves consecuencias para la economía global.
El CENTCOM recordó que durante una primera etapa de aplicación del bloqueo, desarrollada entre abril y junio, sus fuerzas desviaron más de 140 embarcaciones, neutralizaron nueve buques que, según Washington, incumplieron las órdenes, y autorizaron el tránsito de más de 50 barcos comerciales que transportaban ayuda humanitaria. Esto demuestra la determinación de Estados Unidos para mantener el control sobre la región y limitar la influencia de Irán.
La escalada se produce después de que Trump diera por terminado el marco de un acuerdo de alto el fuego firmado el 17 de junio, argumentando que continuaban los ataques iraníes contra embarcaciones que navegaban por el estrecho de Ormuz. Por su parte, Irán respondió con ataques contra varios países aliados de Estados Unidos en la región, entre ellos Kuwait, Baréin, Qatar, Jordania, Omán y Emiratos Árabes Unidos, naciones que cuentan con presencia militar estadounidense.
La situación en la región es cada vez más volátil, y la comunidad internacional sigue de cerca los desarrollos. La Unión Europea y otras potencias mundiales han llamado a la calma y han instado a ambos países a encontrar una solución pacífica al conflicto. Sin embargo, mientras tanto, la región sigue siendo un polvorín listo para estallar en cualquier momento.
Explorá más noticias en nuestra sección: Mundo





