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El deslizamiento glacial que desató una ola de lodo mortal en Nepal

Un bloque de hielo a 5.200 metros provocó una ola de lodo que devastó comunidades nepalesas y evidenció riesgos climáticos.

Un bloque de hielo del tamaño de una casa se desprendió de un glaciar a más de 5.200 metros sobre el nivel del mar, en la cordillera que separa Nepal del Tíbet, y desencadenó una ola de lodo que arrasó pueblos, dejó más de 300 muertos y dejó desaparecidos a 1.300 habitantes. El fenómeno, conocido como GLOF (Glacial Lake Outburst Flood), se transformó en una catástrofe natural que evidenció la vulnerabilidad de las comunidades de altura.

El trayecto del bloque de hielo

Simon Cox, científico principal del instituto neozelandés GNS Science, explicó que el fragmento glaciar cayó verticalmente unos 1.200 metros, se fundió mientras arrastraba toneladas de rocas y sedimentos y siguió deslizándose otros 3.000 metros hasta impactar los ríos del valle. La masa resultante, más densa que el agua y comparable al concreto, alcanzó velocidades entre 100 y 200 km/h, arrasando un puesto fronterizo, puentes, viviendas y todo lo que encontró a su paso. La corriente recorrió más de 60 kilómetros río abajo antes de perder fuerza.

Un sismo que no era sismo

El colapso generó una vibración que los sismógrafos registraron como un sismo de magnitud 5,2 a las 8:37 locales (02:52 GMT). En un primer momento, la señal se confundió con un terremoto, pero el Servicio Geológico de EE. UU. aclaró que la onda provenía del deslizamiento de hielo y escombros, sin actividad tectónica. La masa desprendida sigue sin una medida exacta; Cox calcula que su volumen podría oscilar entre medio millón y decenas de millones de metros cúbicos.

Calentamiento global y GLOF

Los expertos advierten que los GLOF se están volviendo más frecuentes porque el calentamiento global derrite los glaciares y debilita las paredes de escombros que retienen los lagos glaciales. En este caso, sin embargo, los investigadores no hallaron lagos visibles cerca del punto de ruptura. La hipótesis más aceptada es que el agua subglacial se liberó en cascada junto al bloque, generando una avalancha de lodo que se transformó en la ola mortal. La ausencia de lagos dificulta la predicción de estos eventos y deja a las poblaciones de altura sin una alerta clara.

Respuesta de la población y desafíos

Las autoridades nepales recibieron la primera señal de inundación alrededor de las 9:00 y empezaron a avisar a los habitantes del río Bhote Khoshi, aunque no se conoce cuántas personas lograron evacuar a tiempo. El glaciólogo Adrian McCallum comparó vivir bajo un gran glaciar con una bomba de relojería: la única salida viable es subir a una colina de al menos seis metros, ya que correr o intentar escapar en vehículo resulta inútil frente al “concreto líquido” que avanza a gran velocidad.

Lecciones y caminos a seguir

El desastre subraya la urgencia de mejorar la vigilancia de zonas inaccesibles y de fortalecer la cooperación transfronteriza entre Nepal, China y la comunidad científica internacional. Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero sigue siendo la medida más eficaz para frenar el retroceso glaciar y, con ello, el riesgo de nuevos GLOF. Mientras tanto, la prioridad es brindar asistencia a los damnificados y reconstruir la infraestructura devastada por la ola de lodo.

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