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Kiev bajo una avalancha de misiles balísticos y drones supersónicos: la crisis que sacude la defensa ucraniana

Kiev enfrenta una oleada de ataques con drones supersónicos y misiles balísticos mientras su defensa antiaérea se muestra al límite.

Kiev bajo una avalancha de misiles balísticos y drones supersónicos: la crisis que sacude la defensa ucraniana

Entre el 27 de agosto y el 7 de septiembre la capital ucraniana volvió a estar bajo fuego intenso, con oleadas casi horarias de drones a reacción seguidos de misiles balísticos que dejaron varios civiles muertos y una población exhausta. Los ataques coincidieron con la visita de los enviados estadounidenses Jared Kushner y Steve Witkoff y se reanudaron en cuanto los diplomáticos abandonaron la ciudad.

Los drones Geran‑4 y Geran‑5, una nueva amenaza

Rusia ha puesto en marcha los modelos Geran‑4 y Geran‑5, capaces de alcanzar los 600 km/h. La producción corre a ritmo de tres mil unidades al mes y sus motores, de origen chino y, en algunos casos, fabricados con impresoras 3D traídas de contrabando, los convierten en verdaderos misiles de crucero de bajo costo. A diferencia de los diseños anteriores con hélice, estos aparatos vuelan bajo perfil y saturan los radares ucranianos antes de lanzar los cohetes, complicando la detección y la respuesta.

Escasez de interceptores y la presión sobre el Patriot PAC‑3

Los cazas F‑16 que operan en Ucrania no disponen de suficientes misiles AIM‑120 ni AIM‑9 para derribar los misiles de crucero. De los 57 lanzados en los primeros ocho días de agosto, solo se registró un derribo, y la causa es clara: las reservas del Patriot PAC‑3, el único sistema balístico eficaz que posee Ucrania, están prácticamente agotadas. Un pequeño lote entregado por aliados europeos permitió algunas intercepciones el 27 de agosto, pero no se vislumbran nuevas entregas significativas a corto plazo.

SAMP/T y el proyecto europeo Freyja como esperanzas

Para finales de este año Ucrania recibirá baterías SAMP/T franco‑italianas con misiles Aster, y el próximo año ocho sistemas SAMP/T NG que prometen interceptar misiles maniobrables como el Iskander‑M. El Aster explota al impactar, lo que lo hace más barato que el PAC‑3, aunque todavía no ha probado su valía en combate. En paralelo, el proyecto paneuropeo Freyja, liderado por la empresa ucraniana Fire Point, busca crear un interceptor de bajo costo basado en el misil FP‑7, con componentes de Thales, Leonardo, Diehl y Saab. Se espera una primera versión operativa a mediados de 2027, aunque su precio de 700 mil dólares y su limitada capacidad lo convierten en una solución de volumen más que de rendimiento.

Estrategias combinadas de defensa y contraataque

Ucrania está apostando por dos líneas: reforzar y camuflar infraestructuras críticas mientras garantiza el suministro de repuestos, y lanzar ataques «previos al lanzamiento» contra fábricas y lanzadores móviles rusos. En marzo se bombardeó una planta de Bryansk que producía componentes electrónicos para los Iskander, y se planean nuevos misiles balísticos propios, como el Sapsan de Pivdenmash y los FP‑7 y FP‑9 de Fire Point, que podrían servir para neutralizar lanzadores antes de que disparen. Sin embargo, la producción masiva de misiles balísticos sigue siendo más barata y rápida que la fabricación de interceptores, un problema estructural que complica la balanza de poder en el cielo.

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