Zelensky denunció la brutalidad rusa en la apertura del ciclo lectivo de Kiev
El presidente ucraniano calificó de “despreciables” a los agresores mientras acompañaba la primera jornada escolar bajo alerta de ataque.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, calificó de “despreciables” a los agresores rusos mientras acompañaba la apertura del ciclo lectivo en una escuela de la zona de Kiev, el 1° de septiembre. La ceremonia se realizó bajo una alerta de ataque aéreo que mantuvo a la capital bajo la sombra de misiles y drones.
Una escuela renace entre los escombros
El edificio, derribado en los combates de 2022, volvió a levantarse gracias al esfuerzo conjunto de docentes, padres y la ayuda internacional. Al llegar, Zelensky fue recibido con los tradicionales saludos de los alumnos – “¡Buenos días!” – y los gritos de “¡Gloria a Ucrania!” que resonaron dentro del refugio antiaéreo donde se celebró la ceremonia.
Zelensky no escatimó en reproches
“Hay una alerta de ataque aéreo en este momento. Lamentablemente, los rusos son despreciables. ¡Es primero de septiembre, chicos!”, afirmó el mandatario, subrayando la ironía de que la guerra siga cobrando vidas en una fecha que debería ser de esperanza. Recordó que, aunque suele existir un acuerdo tácito de no involucrar a los menores, “los rusos convierten a los niños en parte de esta guerra”.
La violencia que no respeta el aula
Zelensky insistió en que la agresión continuará mientras no se “pongan en su lugar” y dejó claro que no habrá perdón para quienes usan a la infancia como arma. Agradeció a los docentes y a las familias por mantener la continuidad educativa pese a los bombardeos, y destacó la necesidad de que los niños vuelvan a sus pupitres como símbolo de resistencia.
La escalada de violencia en la capital
Un día antes, un ataque masivo con misiles y drones contra Kiev y sus alrededores dejó al menos 12 muertos, entre ellos un ciudadano indio, y decenas de heridos. Según el propio presidente, ocho de las víctimas cayeron en la capital – siete en un depósito ferroviario y otras estructuras cercanas – y cuatro en Boríspil, a unos 30 kilómetros al norte, donde un edificio residencial de cinco plantas fue alcanzado.
El Ministerio de Defensa ruso describió la ofensiva como “un ataque de alta precisión contra empresas del complejo militar‑industrial e infraestructuras energéticas”. Desde la cancillería, la portavoz María Zakharova advirtió que cualquier acción hostil en la región del Báltico provocará una respuesta “devastadora”.
Petición de defensa aérea y represalias
Ante la escasez de sistemas de defensa aérea, Zelensky volvió a solicitar a sus socios más misiles Patriot y otros equipos capaces de interceptar los proyectiles de largo alcance. La petición se produce mientras Ucrania intensifica sus propias ofensivas, como el incendio del puerto ruso de Ust‑Luga, objetivo estratégico para la exportación de fertilizantes, petróleo y carbón, tras un ataque con drones ucranianos.
El intercambio de golpes entre ambos bandos muestra una guerra que se traslada del frente a la vida cotidiana, donde el regreso a clases se convierte en un acto de valentía y una denuncia contra la brutalidad que no respeta a los niños.
Explorá más noticias en nuestra sección: Mundo





