Trump convoca a la industria petrolera a la Casa Blanca para intentar frenar la subida de la gasolina
El mandatario se reunió con ejecutivos del sector y secretarios clave en busca de medidas que bajen el precio del combustible.

El martes en la Casa Blanca, el presidente Donald Trump recibió a los directivos más influyentes de la industria del petróleo y el gas con la intención de discutir cómo ampliar la capacidad de refinación y contener la escalada del precio de la gasolina. A la mesa también estaban el secretario del Interior, Doug Burgum, y el secretario de Energía, Chris Wright, según informó la propia Casa Blanca.
La presión del estrecho de Ormuz complica la oferta mundial
El encuentro se dio en medio de una tensión creciente entre EE. UU. e Irán, que mantiene cerrado el estrecho de Ormuz, una de las rutas más estratégicas para el transporte de crudo. El bloqueo iraní ha recortado la oferta global y empujado los precios al alza, una realidad que se siente en cada bomba de los barrios cordobeses.
El acuerdo con Venezuela como pieza central del plan
Trump apuesta a que el reciente pacto con Venezuela sirva de palanca para aliviar la presión sobre los precios internos. La portavoz Taylor Rogers explicó que el objetivo es “aumentar el flujo de crudo venezolano hacia nuestras refinerías y, de esa forma, reducir la factura del combustible para el pueblo estadounidense”. El acuerdo, que la administración califica como el mayor de la historia, le otorga a EE. UU. mayor control sobre 65.000 millones de barriles de reservas probadas y contempla una producción de 1,5 millones de barriles diarios durante 25 años, con el desarrollo de 17 campos estratégicos.
Reacciones de la industria y de Caracas
Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, confirmó que el convenio incluye un compromiso de producción sostenido y resaltó el “potencial probado de 65.000 millones de barriles”. En Washington, la Casa Blanca no reveló la lista exacta de compañías presentes, aunque sí confirmó la participación de representantes de refinerías pequeñas, medianas y grandes, sin mencionar a gigantes como ExxonMobil o Chevron, a quienes Trump acusó de lucrarse mientras la gasolina sigue cara.
Impulsos políticos de cara a las elecciones de medio término
El aumento del combustible se ha convertido en un tema sensible dentro del Partido Republicano, que teme perder votos en las elecciones legislativas de noviembre. La presión sobre el bolsillo de los argentinos que viajan o consumen importaciones estadounidenses también se traslada a la inflación local. Por eso, la administración intenta demostrar que puede intervenir en la cadena productiva para bajar los costos, aunque los analistas advierten que la medida depende de factores externos como la estabilidad del estrecho de Ormuz y la continuidad del suministro venezolano.
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