El Donbás en la Mira: Avance Ruso y Resistencia Ucraniana en Kramatorsk
El Donbás se vuelve un punto crítico en el conflicto entre Rusia y Ucrania, con un avance ruso hacia Kramatorsk

El Donbás en la Mira: Avance Ruso y Resistencia Ucraniana en Kramatorsk
La situación en el Donbás se vuelve cada vez más tensa, con el Ejército ruso avanzando hacia Kramatorsk, una ciudad clave en la región. El jefe del Estado Mayor del Ejército ruso, Valeri Guerásimov, ha estado supervisando personalmente las operaciones y ha confirmado la proximidad de las tropas rusas a la ciudad, con un fuerte fuego de artillería sobre posiciones ucranianas en la periferia oriental.
La importancia de Kramatorsk radica en su condición de principal baluarte militar de Ucrania en el Donbás. La ciudad se encuentra a menos de cinco kilómetros del avance ruso, lo que pone en alerta a las autoridades ucranianas. Guerásimov recorrió uno de los puestos de mando de la agrupación militar Zapad y destacó que las fuerzas de la agrupación Sur ingresaron en Oleksievo-Druzhkivka, localidad situada al sur de Kramatorsk, donde prosiguieron los combates en un intento de avanzar hacia Druzhkivka.
La localidad de Druzhkivka es reconocida como la puerta de entrada desde el sur a la fortaleza ucraniana, lo que la convierte en un objetivo estratégico para las fuerzas rusas. Según Guerásimov, las fuerzas bajo su control han doblegado en gran medida la resistencia ucraniana en Krasni Limán, una localidad esencial para el avance hacia Sloviansk, el segundo punto fuerte de las defensas ucranianas en la región.
La captura de la localidad estratégica de Piskunivka, ubicada a unos 15 kilómetros al este de Sloviansk, tras cruzar el río Severski Donets, consolidó el cerco sobre los principales núcleos de resistencia. Desde Kiev, las autoridades ucranianas han negado que el ejército ruso hubiera conquistado por completo el bastión de Kostiantínivka, lo que impediría al enemigo progresar hacia el norte de la provincia de Donetsk.
La ofensiva terrestre rusa ha avanzado en el este, mientras Ucrania intensificó su respuesta con ataques de largo alcance en territorio ruso y en zonas ocupadas. El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, informó que las fuerzas ucranianas ejecutaron bombardeos contra instalaciones logísticas en las regiones de Moscú y Tambov, a más de 500 kilómetros del frente, y atacaron una refinería petrolera en las inmediaciones de la capital rusa.
La campaña de bombardeos sobre infraestructuras energéticas rusas busca limitar la capacidad operativa del Kremlin y forzar una negociación. Analistas consultados señalaron que las tasas de procesamiento de crudo en Rusia cayeron a mínimos históricos durante la primera quincena de julio, lo que generó una escasez de combustible que agravó la situación interna en el país.
La situación en el Donbás y la respuesta ucraniana han generado un escenario complejo, con implicaciones tanto a nivel regional como internacional. La comunidad internacional sigue de cerca los acontecimientos, buscando encontrar una solución pacífica al conflicto.
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