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El juicio contra los comuneros mapuches: un ataque incendiario que conmocionó a Chile

El juicio contra los comuneros mapuches es un paso importante hacia la justicia y la reparación de los daños causados

El juicio contra los comuneros mapuches: un ataque incendiario que conmocionó a Chile

En el Tribunal Oral de Cañete, ubicado a 630 kilómetros al sur de Santiago, dio inicio el juicio contra 21 comuneros mapuches, 19 adultos y 3 menores de edad, acusados del ataque incendiario al histórico Molino Grollmus en la comuna de Contulmo, ocurrido en agosto de 2022. Todos los acusados son miembros del grupo radical Resistencia Mapuche Lafkenche (RML).

La planificación del atentado

Según consta en la carpeta investigativa, el atentado fue planificado por el líder de la RML, Federico Astete. El objetivo era el Molino Grollmus, declarado como Legado Patrimonial Arquitectónico por el Consejo de Monumentos Nacionales, construido en 1915 y que hasta antes del atentado funcionaba perfectamente realizando labores de molienda. Sus dueños son una conocida familia proveniente de colonos venidos de Suiza y Alemania.

El Molino Grollmus es un edificio histórico que ha sido testigo de la rica historia de la región. Su destrucción no solo es un pérdida material, sino también una pérdida cultural y patrimonial. El ataque incendiario fue un acto de violencia que conmocionó a la comunidad y despertó una gran preocupación en todo Chile.

La reunión y el ataque

El grupo se reunió en la cancha de Antiquina, donde había mapuches y no mapuches cuyas edades fluctuaban entre los 47 y los 15 años, todos vecinos de las localidades cercanas de Tirúa y Cañete. Allí, según el testigo protegido MG7, se repartieron armas, fusiles, escopetas y pistolas, chalecos antibalas y algunos cascos. El grupo procedió a incendiar primero la casa de unos vecinos y luego se dirigieron a la vivienda de Helmuth Grollmus Scherer, de 85 años, y su hijo Cristián Grollmus, provistos de armas de fuego larga y corta, y comenzaron a disparar de manera injustificada hacia el inmueble.

Las consecuencias del ataque

Durante el ataque, otro grupo de imputados provisto de antorchas y líquido acelerante, procedió a iniciar diversos focos de incendio independientes entre sí en la leñera, el Molino y el museo familiar, resultando completamente destruidos. Los atacantes ingresaron entonces a otra vivienda colindante y arrastraron a Carlos Enrique Grollmus Thiele, de 79 años, al medio de la línea de fuego, utilizándolo como una especie de escudo humano, con el objeto de evitar la acción defensiva de don Helmutt y don Cristian. A Grollmus Thiele le dispararon en las piernas, lo que provocaría luego la amputación de una de sus extremidades.

El ataque incendiario fue un acto de violencia que conmocionó a la comunidad y despertó una gran preocupación en todo Chile. La destrucción del Molino Grollmus no solo es una pérdida material, sino también una pérdida cultural y patrimonial. Es importante que se haga justicia y que se castigue a los responsables de este ataque.

El juicio contra los comuneros mapuches es un paso importante hacia la justicia y la reparación de los daños causados. Es importante que se siga el proceso de manera imparcial y que se haga justicia. La comunidad espera que se castigue a los responsables de este ataque y que se haga lo necesario para evitar que algo similar ocurra en el futuro.

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