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Trump entrega la Medalla de Honor Espacial a la tripulación de Artemis II en Houston

El presidente premió a los astronautas que sobrevolaron la Luna y anunció una colonia lunar y una academia espacial

Esta tarde el presidente Donald J. Trump entregó la Medalla de Honor Espacial del Congreso a los cuatro astronautas de la misión Artemis II, la primera nave tripulada que volvió a sobrevolar la Luna desde el Apolo 17. El acto tuvo lugar en el Centro Espacial Johnson, en Houston, y contó con la presencia de autoridades de la política, la ciencia y la industria aeroespacial.

La ceremonia en el Centro Espacial Johnson

Jared Isaacman, administrador de la NASA, acompañó a la tripulación compuesta por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen. Solo treinta personas en la historia han recibido esa distinción, entre ellas Neil Armstrong, John Glenn y Alan Shepard. La entrega subrayó lo histórico del vuelo, que marcó el primer regreso a la órbita lunar en más de medio siglo.

Trump promete una colonia lunar y una nave nuclear a Marte

Tras la premiación, el mandatario afirmó que la humanidad volverá a pisar la Luna antes de que termine su segundo mandato en 2028. «Vamos a tener una colonia. De hecho la están construyendo ahí arriba, en la Luna», dijo, y añadió que la NASA ya trabaja en la primera nave de propulsión nuclear que se lanzará a Marte en ese mismo año. En el mismo discurso anunció la creación de la Academia Militar Espacial, una institución que se sumará a West Point, Annapolis y la Academia de la Fuerza Aérea.

Detalles técnicos de la misión Artemis II

El lanzamiento desde el Centro Espacial Kennedy el 1 de abril marcó el inicio de una fase inédita para la exploración lunar. La nave Orion, impulsada por el Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), alcanzó una órbita de 70 400 km y una distancia máxima de 406 692 km de la Tierra, superando el récord de Apolo 13. Durante la travesía la tripulación perdió contacto con la Tierra por cuarenta minutos, una situación nunca antes vivida por astronautas estadounidenses.

Wiseman describió la vista de la Luna llena reflejada en la ventana como «realmente genial». La tripulación propuso nombrar un cráter lunar «Carroll» en honor a la esposa fallecida de Wiseman, y transmitió imágenes inéditas de la cara oculta del satélite, un eclipse solar total y videollamadas a más de 400 000 km de distancia. La reentrada se realizó a 40 000 km/h, con temperaturas de 2 700 °C, y el amerizaje controlado ocurrió en el Pacífico, cerca de San Diego.

Cooperación internacional y el camino hacia Artemis III

La inclusión de Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, reafirma la dimensión internacional del programa Artemis. La NASA recuerda que la cooperación entre agencias es clave para la construcción de una base permanente cerca del polo sur lunar, punto de partida para futuras misiones a Marte. El siguiente objetivo es Artemis III, que buscará el primer aterrizaje tripulado en la superficie lunar en más de medio siglo.

La entrega de la Medalla de Honor Espacial no solo celebra un logro técnico, sino que envía un mensaje claro de compromiso con la innovación, la colaboración y la expansión humana más allá de la Tierra. El evento en Houston marcó el paso de una generación de pioneros a otra que trabajará para que la Luna vuelva a ser un escenario cotidiano de la ciencia y la industria.

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