El “punto imposible” de Gael Monfils que encendió la grada del US Open
El golpe de Monfils que encendió la grada y selló la semifinal del dúo mixto con Svitolina.

El “punto imposible” de Gael Monfils que encendió la grada del US Open
En la jornada del martes 26 de agosto, el dúo mixto formado por el francés Gael Monfils y la ucraniana Elina Svitolina superó a los británicos Henry Patten y Katerina Siniakova en los cuartos de final del US Open, asegurando su lugar en semifinales. El marcador 5‑4(6), 4‑5(7) y 10‑8 mantuvo a la audiencia de Flushing Meadows al filo del asiento, pero fue una jugada puntual la que quedó en la memoria de los presentes.
El duelo que llevó a la semifinal
Monfils y Svitolina entraron a la pista como una pareja recién formada, pero con la química de una relación que lleva años fuera del circuito. Desde el saque inicial mostraron una sincronía inusual: el francés cubría la red con sus reflejos de años en singles, mientras la ucraniana manejaba los golpes de fondo con la precisión propia de la WTA. El partido se tornó una verdadera montaña rusa, con intercambios que obligaron a los espectadores a levantarse cada tres minutos.
El punto que dejó a la grada sin aliento
En el segundo set, el tie‑break llegó a 2‑2 y la checa Katerina Siniakova se preparó para servir. Su primer golpe fue una pelota corta que Monfils devolvió sin mucho drama, pero la bola se quedó atrapada en la red. Patten, con la rapidez que lo caracteriza, ejecutó un smash cruzado que parecía definitivo. En lugar de aceptar el punto, Monfils corrió hasta la línea de fondo, se deslizó como si estuviera en arcilla y, antes de que la pelota tocara la lona, la devolvió con una derecha milimétrica que cruzó la red y dejó a la audiencia en pie. La ovación fue inmediata; los medios lo bautizaron como “el punto imposible”.
Reacciones de la pareja
Elina, todavía en cuclillas y aferrada a su raqueta, no podía creer lo que había visto su compañero. “Hasta el último punto hubo mucha tensión. Es una lástima que sea nuestra primera vez jugando juntos, pero eso nos dio equilibrio”, confesó la ucraniana, resaltando la complicidad que describen como fuego y hielo. Monfils, con una sonrisa que mezclaba orgullo y cansancio, respondió que “esposa feliz, vida feliz”, y admitió lo duro que resulta compartir la pista con la persona que también es su compañera de vida.
Una despedida que se vuelve historia
Este torneo marcó la última campaña de Monfils antes de colgar las raquetas. El francés cerró el año en el puesto 6 del ranking y sumó 13 títulos en su carrera. Decidió “darse un gusto” y probar el dobles mixto con Svitolina, número 9 del ranking WTA, como una despedida que también celebra su amor. La pareja había eliminado a Félix Auger‑Aliassime y Alexandra Eala en la primera ronda y, con el “punto imposible”, demostró que el trabajo en equipo puede superar a los favoritos del torneo.
Más allá de la pista: la historia de Monfils y Svitolina
Desde que iniciaron su relación en 2018, se comprometieron y contrajeron matrimonio en 2021, y dieron la bienvenida a su hija Skai en 2022. Cada aparición en la cancha se ha convertido en una declaración de apoyo mutuo. El emotivo abrazo de Svitolina a Monfils tras su derrota contra Hugo Gaston en Roland Garros volvió a resonar en Nueva York, confirmando que el vínculo familiar y deportivo es la verdadera fuerza detrás del llamado “punto imposible”.
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