Irán rinde homenaje a Ali Khamenei en una procesión fúnebre marcada por la seguridad y la ausencia de Mojtaba
La procesión fúnebre de Khamenei ha comenzado en Teherán con un dispositivo de seguridad sin precedentes y la ausencia pública de su sucesor, Mojtaba Khamenei

La procesión fúnebre del líder supremo de Irán, Ali Khamenei, ha comenzado en Teherán con un dispositivo de seguridad sin precedentes y la ausencia pública de su sucesor, Mojtaba Khamenei. La ceremonia, que se espera atraiga a millones de personas, es un momento crucial para el régimen iraní, que busca proyectar una imagen de estabilidad después de cinco semanas de guerra con Israel y Estados Unidos.
La procesión fúnebre de Khamenei ha sido marcada por una serie de medidas de seguridad extraordinarias, incluyendo enormes muros de hormigón alrededor del féretro y una presencia policial masiva. Las autoridades iraníes buscan evitar los incidentes registrados durante el funeral del ayatolá Ruhollah Khomeini en 1989, cuando una multitud rodeó el vehículo que trasladaba el cuerpo y obligó a utilizar un helicóptero para completar el traslado.
La ausencia de Mojtaba Khamenei, quien fue designado líder supremo poco después del asesinato de su padre, ha generado especulación sobre su estado de salud y su capacidad para liderar el país. Aunque las autoridades iraníes han afirmado que resultó herido durante los ataques aéreos, no han proporcionado información sobre la gravedad de sus lesiones. En contraste, tres de los hijos de Ali Khamenei participaron en los actos fúnebres, una aparición poco habitual dentro de la familia del fallecido líder.
La procesión fúnebre de Khamenei también ha sido un momento para que las autoridades iraníes proyecten una imagen de unidad y estabilidad después de las protestas masivas de enero, que dejaron miles de muertos según organizaciones de derechos humanos. El presidente del Parlamento y principal negociador con Estados Unidos, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó que la ‘orgullosa e invencible nación del Irán islámico rindió homenaje unánimemente’ a su ‘mártir’.
La participación de delegaciones de Hamás y Hezbollah, organizaciones respaldadas durante años por Teherán, ha sido vista como un gesto de solidaridad con el régimen iraní. La procesión fúnebre de Khamenei también ha sido un momento para que las autoridades iraníes exhiban su respaldo interno y su capacidad para mobilizar a la población en torno a la figura del líder supremo.
En los próximos días, la procesión fúnebre de Khamenei continuará en la ciudad santa de Qom, seguida de actos en las ciudades iraquíes de Nayaf y Karbala, y concluirá con el entierro de Khamenei en su ciudad natal de Mashhad, en el noreste del país. La ceremonia es un momento crucial para el régimen iraní, que busca proyectar una imagen de estabilidad y unidad en un momento de gran incertidumbre y desafío.
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